Últimos temas
peppermint tea [wishlist]
Exceso de entusiasmo EmptyHoy a las 11:22 am por Paradise

Love in shades of wrong
Exceso de entusiasmo EmptyHoy a las 10:18 am por Bewölkt

In the mood for love.
Exceso de entusiasmo EmptyHoy a las 9:40 am por Mermeladita

No rose without its thorns
Exceso de entusiasmo EmptyHoy a las 9:12 am por Circe

» silver and gold « (0/1)
Exceso de entusiasmo EmptyHoy a las 8:54 am por vicivosdrcams

Registro y conteo de puntos
Exceso de entusiasmo EmptyHoy a las 8:26 am por Circe

Grupal: New Year Ball
Exceso de entusiasmo EmptyHoy a las 8:22 am por Bewölkt

— Are you sure?
Exceso de entusiasmo EmptyHoy a las 7:01 am por Shadow

— I want your soul
Exceso de entusiasmo EmptyHoy a las 6:39 am por Shadow

Afiliados
Élites
Créditos
Tree Of Life es un foro de rol libre y su contenido es propiedad intelectual de los administradores del mismo y los usuarios que crean sus tramas. El diseño general del skin y las tablillas staff fue creado por Red, a quien agradecemos su contribución. Agradecimientos especiales a los foros dixinmortal y al foro de ayuda de Foroactivo, así como a los tumblrs de necromancercoding, Flerex, Gitanodoescodes y Maryskins, pues sin sus tutoriales y zonas de ayuda habría sido imposible completar esta skin. Las imágenes utilizadas no son de nuestra propiedad si no sacadas de las páginas Google, DLPNG, Pngflow, Freepng y DeviantArt (Captain-Kingsman16, DUA-PNGS, Weirdly-PNGS y nickelbackloverxoxox). También agradecemos a Mario Montagna de freepsdfiles por las imágenes de los botones, así como a freepik y a Flaticon por las imágenes de los iconos. Los iconos web pertenecen a la página FontAwesome. Por último, el diseño de la página html para las dinámicas es creación de ethereal-themes, que cede el código gratuitamente en su tumblr del mismo nombre.
Hermanos

Tumblrs de recursos para el rol
 :: Squad :: Golden Shields

Exceso de entusiasmo Empty

Sáb Mayo 01, 2021 12:37 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
¡¡Su hermano había entrado en el equipo de quidditch!! A ver, tenía que reconocer dos cosas: la primera, que no lo dudaba lo más mínimo, porque Lex era buenísimo en vuelo y además le encantaba el quidditch (para una cosa por la que mostraba un poquito de entusiasmo aunque fuera); la segunda, que a él el quidditch le interesaba más bien poco. De hecho no solía ir a ver los partidos, alguno que otro de Ravenclaw había caído (el primero de la liga, si llegaban a la final, si pintaba especialmente interesante por... algo) pero en líneas generales no era un gran aficionado del deporte. Era más aficionado de poder ir por los pasillos fardando de que tenía un hermano en el equipo de quidditch.

El equipo de su casa, Slytherin, claro. Eso planteaba un pequeño problemita, que era que Marcus iba a muerte con Ravenclaw fuera cual fuera la circunstancia, pero también apoyaba a su familia de todas todas. A ver qué hacía cuando el partido fuera de Ravenclaw contra Slytherin. Aunque realmente, nadie esperaba ver a Marcus salirse de su habitual posición neutral (indiferente, más bien) con respecto al quidditch. Lo dicho, no era una materia que le interesara poderosamente.

Aquel día era el segundo partido. Por ir abriendo boca había ido el día anterior, sábado, a la inauguración de la liga para ver el partido de Ravenclaw contra Hufflepuff. Pero hoy era el estreno de Lex, Slytherin se enfrentaba a Gryffindor y Marcus ahí tenía cero dudas de con qué equipo tenía que ir. A parte de anunciar como un megáfono por todas partes que era hermano de uno de los jugadores de quidditch más jóvenes de la escuela, que había pasado las pruebas a la primera que se había presentado y que prometía estar a la altura de sus compañeros, mucho mayores que él, llevaba todo el fin de semana ideando algo especial. Alice le había ayudado la tarde antes decorando una pancarta muy bonita y bastante grande, y Marcus se había encargado de llenarla de encantamientos que irían haciendo su aparición estelar conforme el partido avanzara. Ya estaban en las gradas, el partido iba a dar comienzo en apenas minutos y él tenía su pancarta preparadísima. - No sé si será pequeña. - Le dijo a la chica, mirándola dudoso. - Es decir, como pancarta es grande. - Y tan grande. Él tenía las piernas cada vez más largas, ya de por sí era un poco incómodo ajustarse en las gradas cuando estaban llenas de gente sin verse obligado a plegarse como un acordeón. La pancarta era lo que le faltaba. Bueno, la pancarta y el cubo de palomitas. Ya que iba a tragarse un segundo partido en un mismo fin de semana, al menos tener palomitas. - Pero como pancarta que deba verse aquí en medio de las gradas, con la de gente que hay, y desde el cielo, quizás me haya quedado un poco corto. - Siguió mirándola, pensativo. Luego miró a Alice. - ¿Le echo un Engorgio? A priori no es incompatible con otros encantamientos, así que el resto seguirá funcionando. -
Merci Prouvaire!


We are
Exceso de entusiasmo Alchem10

Exceso de entusiasmo Freyfirma

Exceso de entusiasmo Banner10

Together we are everything:

Exceso de entusiasmo Sin-t-10

Exceso de entusiasmo Nuestr10

Exceso de entusiasmo Lista10
Freyja
Freyja
Mensajes: : 3650
Reputación: : 136
Mis links
Poe - Nivel 5

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Sáb Mayo 01, 2021 1:24 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Si había una cosa que a Gal le había provocado siempre profundo hastío era el quidditch. Es que, a ver, volar para pasarse una pelota. Es que era absurdo. Eso te distraía de la experiencia que era volar. Ya se le estropeaba bastante con tener que usar una escoba para hacerlo, pues imagínate estar ahí pendiente de que te caiga la pelota, que no te de una bluddger... Y ya no te digo nada coger la dichosa snitch. Que la dejaran volar a la pobre. Pero si le parecía absurdo hacerlo, sentarse y verlo le parecía el colmo, vamos. Es que encima no te enterabas de nada. Total, que no le veía la gracia por ninguna parte y solía pasar muy mucho de los partidos. Es más, los partidos erran el momento perfecto para dedicarse a cosas prohibidas, porque todo el mundo estaba distraído.

Pero bueno, Lex había entrado en el equipo (guau, sorpresón) y ella tenía que apoyar. Primero, porque Los O'Donnell siempre la habían tratado súper bien, sobretodo el año anterior cuando la llevaron como un fardo de mercancía peligrosa traficándola fuera de su casa cuando ella se lo pidió. No Lex concretamente, Lex nunca había sido precisamente simpático con ella (o con nadie que ella conociera), pero era un O'Donnell. Segundo, porque Marcus estaba entusiasmadísimo y orgulloso con el asunto, y odiaba matarle el entusiasmo en general, porque odiaba la carita que se le quedaba después, así que hacía lo que podía por seguirle el rollo. Tercero, porque ella misma era consciente de que últimamente era... Difícil de tratar. Y Marcus hacía lo que podía por animarla y... Después de un verano de dudas y pensamientos que preferiría olvidar, se habían besado. Y ahora estaban como si nada, aquí todos tranquilos y bien, pero, precisamente por eso, estaba intentando hacer como que no pasaba nada. Y le debía ser la que le siguiera el rollo, él se lo aguantaba todo a ella.

Así que cuando Marcus le dijo que hicieran una pancarta para Lex, allá fue ella, dispuestísima. La verdad es que había quedado super chula, porque a Marcus y a ella se les daba bien hacer ese tipo de cosas juntos. Para el día del orgullo Ravenclaw siempre hacían cositas. Le gustaría tener una sudadera de Slytherin como la que tenía de Ravenclaw, pero tenía un jersey verde pino, así que tendría que valer. Y como el partido era temprano y hacía bastante frío, se puso unos calentadores grises encima de las mallas, que tendrían que valer como el elemento plateado. Y así de preparada y con un par de lecciones que Donna le había dado de quidditch, se dispuso a bajar.

Pero el pobre Marcus estaba pasando peor rato que ella. – Cada vez estás más alto. – Señaló con media sonrisa cuando le vio luchando por hallarse sitio allí. Y encima querría hacerla más grande. Y comer palomitas. No tenía remedio, vaya. – Hombre debe ser difícil ver nada que no sean las pelotas. – No se llaman pelotas, recordó las palabras de Donna, pero bueno, para otro momento. Y Marcus no estaba para sus cenicidades, tenía que estar más positiva. Se alejó un poco y dijo. – Sí, un engorgio le iría bien. Yo me pongo aquí y la levantamos entre los dos, seguro que Lex así sí que la ve. – Casi como si lo hubiera invocado, salieron los jugadores de Slytherin. Cuando aún estaban en el suelo, le reconoció en seguida, pero en cuanto echaron a volar, ya se empezó a liar. Encima iban todos con el uniforme verde, a ve quién era el guapo que lo distinguía. – ¿Le ves? ¿De que posición jugaba? – Como si así se fuera a enterar, pero bueno, actitud positiva.
Merci Prouvaire!


Exceso de entusiasmo JCqE0Sy

Exceso de entusiasmo QeBRfMJ
Golden Shields:


Alice Gallia
Exceso de entusiasmo V1mQwnV
Exceso de entusiasmo 8j7iw4a
Cause' Alice does belong with Marcus
Exceso de entusiasmo Wm7AwJV
Ante todo, amigos
Exceso de entusiasmo Giphy
Ay, los retitos
Exceso de entusiasmo Giphy
Un jour viendra tu me dira je t'aime
Exceso de entusiasmo Giphy[/center]

Juntos, somos el Todo:

Exceso de entusiasmo Sin-t-tuh6lo-1
16 de enero de 2002:

Exceso de entusiasmo Togeth10
Ivanka
Ivanka
Mensajes: : 1505
Reputación: : 11
Mis links
User

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Sáb Mayo 01, 2021 3:32 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Pues sí, cada vez estaba más alto. Ya casi había superado a su madre, que era decir, aunque la mujer tenía ese porte tan espigado que seguía dando sensación de ser más alta solo por su carisma. A su padre también le estaba igualando. Lex seguía siendo más bajito que él, pero estaba seguro de que sería por poco tiempo. La cuestión es que confiaba en no crecer ya mucho más, porque ya había más de un sitio en el que tenía que encogerse y agacharse y se sentía demasiado larguirucho. Tendría que ir ensayando el porte elegante de su familia para no parecer demasiado desgarbado, que cada vez que crecía un poco más sentía que se desincronizaba consigo mismo.

- Vale, creo que así ya estoy bien. - Concordó para sí cuando halló la postura. Ahora solo tenía que aclararse con la pancarta. La elevó del suelo y la apoyó en sus rodillas. Puso expresión pensativa, mirándola y haciendo cálculos mentales con una mueca en la boca, en lo que Alice sugería ayudarle a sujetarla. - Hm, ¿tú crees? Aunque quizás si es muy grande le tapamos la visión a los de atrás. - Giró la cabeza, pero los de atrás eran una parejita de séptimo dándose arrumacos. Rodó los ojos y volvió a mirar hacia el frente. - Bue, tampoco creo que les importe. - Siguió mirando la pancarta y comenzó a exponer su divagación mental. - Yo creo que sí se va a ver, porque si te fijas, donde está el nombre escrito con... - Pero el final de su frase se vio interrumpido por un clamor.

Ah, genial, los jugadores habían salido ya al campo, y él con la pancarta en las narices. Ahora no veía nada. Chistó. - Qué oportunos. - Si es que con ese juego no había manera de hacerse uno una planificación y una composición de lugar, todo iba atropellado. Y ahora todo el mundo estaba de pie menos él, que seguía con la pancarta en las rodillas. Con lo que le había costado ubicarse. - Bueno, a ver. - Dijo agarrando el cartel y levantándose. Sacó la varita y apuntó al mismo. - ¡Engorgio! - Este empezó a aumentar de tamaño tan repentinamente que tuvo que agarrarlo en volandas, con una mueca agobiada. - ¡Perdón! - Le había dado sin querer con el pico en la cabeza al de delante. Lo levantó y le dijo a Alice. - Tú coge por allí. ¡Ah, ya sé! ¿Te ayudo? - Le dijo a la chica, dándole la mano para que se agarrara en él y subirse a la grada. Porque claro, la había visto trepar a todos los árboles del mundo, pero aún le daba miedo de que se subiera sin ayuda a un escalón. La cuestión era que, si él alzaba los brazos y ella sujetaba de pie en las gradas, el cartel quedaría más o menos a la misma altura.

Ah, ya sí. Sonrió con satisfacción viendo como su hermano, al que había detectado a lo justo, alzaba el vuelo. - ¡¡¡VAMOS LEX!!! - Empezó a vitorear, entusiasmado. - ¡Es mi hermano! - Dijo a los de alrededor, por si aún quedaba alguien en Ravenclaw que no se hubiera enterado. Pero Alice parecía un poco perdida. - Sí, está... Oh, espera. - Vaya. Ahora lo había perdido él también. Escudriñó un poco el cielo y alcanzó a verlo de nuevo. - ¡Sí! ¡Allí! Es el que tiene la quaffle. O sea, el balón que se puede coger. Las bludgers son las que atacan, y la snitch la que anda perdida por ahí. Con la quaffle se marcan los tantos. ¡¡¡TÚ PUEDES, LEX!!! - De vez en cuando tendría que intercalar sonidos de ánimo, ¿no? Por algo estaba allí.

- Su posición es cazador. Hay tres cazadores: el lateral derecho, el lateral izquierdo y el central, supuestamente... Aunque yo los veo a todos moverse por todas partes, pero bueno. - Se encogió de hombros. - Lex es el lateral derecho, o eso me dijo. Los cazadores son los que marcan los tantos. Pero las bludgers van a por ellos para intentar derribarlos, por eso los golpeadores, los que llevan los bates, siempre les están defendiendo, para espantar a las pelotas antipáticas esas. - Lo cierto es que le daban un poco de miedo las bludgers. Estaban muy duras, volaban a una velocidad increíble y un balonazo de esos podría no solo partirte un diente o un hueso, sino directamente tirarte de la escoba. La noche anterior se había estado estudiando encantamientos de colchón por si veía a Lex caerse, y tenía la varita a la mano. Que había tenido una pesadilla muy fea cuando le contó que había entrado en el equipo.

- ¡¡¡ERES EL MEJOR!!! - Bramó de nuevo. Luego se giró a Alice. - He estado leyendo sobre quidditch, ¿sabes? Peter siempre anda con libros... Allí está Peter, por cierto, ¿lo ves? También juega de cazador. - Solo que en el equipo de Gryffindor. Lo sentía por su amigo, pero hoy iba con su hermano. - Le dije que me prestara algunos, pero la mayoría eran de tácticas de juego y... En fin, un poco raros, así que los dejé y me puse con los de historia del quidditch, que me interesaban más. Pero quiero retomarlos. - Hizo un sonido con la lengua. - Quiero parecer entendido en la materia por si, ya sabes. - Puso cara de interesante, moviendo la mano como si estuviera en mitad de un debate intelectual. - Se hace famoso y me preguntan por su proyección y sus mejores jugadas y esas cosas. Para controlar el tema. -
Merci Prouvaire!


We are
Exceso de entusiasmo Alchem10

Exceso de entusiasmo Freyfirma

Exceso de entusiasmo Banner10

Together we are everything:

Exceso de entusiasmo Sin-t-10

Exceso de entusiasmo Nuestr10

Exceso de entusiasmo Lista10
Freyja
Freyja
Mensajes: : 3650
Reputación: : 136
Mis links
Poe - Nivel 5

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Sáb Mayo 01, 2021 8:07 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Se giró cuando Marcus lo hizo y vio a los de séptimo dándose el lote. Entornó los ojos y miró a su amigo, acercándose, y susurró. – Mira que venir aquí a eso quedándose medio castillo vacío... – Del género idiota vaya. Y le hacía sentir un pelín incómoda. Pero estaba viendo mucha idiotez aquella mañana sin duda. Su pensamiento se interrumpió con un hechizo de Marcus tan repentino como molesto, porque se vio tapada por la dichosa pancarta. En que hora... Tomó aire y siguió las instrucciones de Marcus, tomando su mano incluso, aunque estaba segura de que podría saltar sola por lo menos tres gradas. Pero no quería ponerle cardíaco. Y ahora a pasarse todo el partido ahí arriba en vez de al lado de Marcus. Bueno, eso era irrelevante. TENÍA que ser irrelevante. Tomó los extremos de arriba de la pancarta y le miró desde arriba, paseando los ojos por la pancarta. – Desde luego, tendría que estar ciego para no ver esto. – Ella seguía pensando que no estaría para ver nada, pero bueno, qué entendía ella de quidditch. si todo el mundo llevaba pancarta, ¿por qué no?

Siguió la mirada de Marcus y tuvo que creerse que aquel borrón verde era Lex, pero estaba allí para demostrar entusiasmo, así que dio un saltito y gritó – ¡Vamos Lex! ¡Vamos Slytherin! – Total, si Lex estaba ahí la oiría aunque ella no supiera cuál borrón era. Atendió a la explicación de Marcus. Sí, Donna le había explicado la base del asunto, pero cuando Marcus le dijo lo de los laterales y centrales, Gal frunció el ceño. ¿Lateral de dónde, exactamente si estaba volando al aire libre? Además, Marcus tenía razón, si se movían todos a toda velocidad por todos lados. Miró a a su amigo horrorrizada. – ¿Y no sería más fácil si no soltaran las bichas esas y así no tendría que haber golpeadores y podrían jugar tranquilamente? – Gal se consideraba una chica inteligente y cabal, pero cuando se trataba de quidditch, siempre sentía que se estaba perdiendo algo. Y empezaba a inquietarle que un de las tres pelotas se fuera contra ellos en la grada. Y ella tenía las manos ocupadas con la dichosa pancarta. Igual Marcus le había echado también un hechizo protector a la pancarta, sería algo muy útil e imaginativo, muy Marcus.

Como Marcus gritó, ella le imitó, por si era que Lex andaba por allí. – ¡Duro con ellos, Lex! ¡No hay badger que pueda contigo! – Se quedó callada un segundo y miró a Marcus bajando la voz. – No se llaman así, ¿verdad? – Bueno, qué más daba, si probablemente ni era Lex. Dirigió la mirada a donde le decía el chico. Borrones rojos. – ¡Ah, claro! Si Bradley también está ahí. – Se rio un poco y entornó los ojos. Siempre estaba con el quidditch para arriba y para abajo. Qué tanto mejor no le hubiera ido si no hubiera estado tan centrado en las escobas y lo hubiera estado un poquito más en Poppy. En fin. Por supuesto, Marcus había leído libros al respecto. Y Gal asintió, pero con lo peces que estaban en el juego en sí, intentar si quiera aprender de táctica se le hacía un camino por el que no podía seguir a su amigo. Pero claro, todo cobró sentido un segundo después. Sí, Marcus y sus delirios de grandeza ya habían planeado que Lex sería estrella del quidditch y que para escribir su biografía le llamarían a él. Y no había nada que Marcus llevara peor que no poder responder una pregunta. Rio un poco y dijo. – Bueno, si se da el caso, le pediremos a la tata que sea ella la que venga a entrevistarte. Anda que no la he visto adornar artículos. – Pero su amigo parecía mantenerse firme en su propósito.

Giró la cabeza justo para ver cómo uno borrón rojo llegaba a unos aros y colaba la quaffle ¿quaffle? Sí, quaffle. Se inclinó a Marcus. – Deduzco que Gryffindor ha marcado, pero, ¿no debería haber alguien que se encargara de vigilar los aros por si llegan los otros? – Justo en ese momento, apareció Donna, jadeante y apuradla. – Pensé que no iba a terminar nunca el trabajo de astrología. – Por mucho que le gustara el quidditch, Donna era una buena Ravenclaw. Primero el trabajo. – ¿Qué me he perdido? – Esa era muy buena pregunta, y a menudo sitio había ido a hacerla. – Ha marcado Gryffindor por el aro de ahí del otro lado. – Su amiga se dejó caer junto a Marcus (genial, donde quería estar ella), con las manos juntas apoyadas en la barbilla. – Malo eso. Hay que ponerse a remontar. – Alzó la vista y gritó. – ¡Cuidado con Henkel, O'Donnell! ¡Atento! ... Necesitan un tanto a la de ya... – Luego se giró hacia Marcus. – Henkel es el golpeador más feroz que he visto, y es de Gryffindor. Ese es el principal rival de tu hermano... ¿Ves? – Dijo, de repente, señalando tal aire. – ¡Defiéndele, McKinley! ¿Para qué estás? – Nunca había visto a sus amiga en ese modo. Generalmente, Donna no habla casi y solía estar muy seria, pero nada entusiasmada. – ¿En serio crees que te oyen y te hacen caso, tía? – Y lo preguntaba de corazón.
Merci Prouvaire!


Exceso de entusiasmo JCqE0Sy

Exceso de entusiasmo QeBRfMJ
Golden Shields:


Alice Gallia
Exceso de entusiasmo V1mQwnV
Exceso de entusiasmo 8j7iw4a
Cause' Alice does belong with Marcus
Exceso de entusiasmo Wm7AwJV
Ante todo, amigos
Exceso de entusiasmo Giphy
Ay, los retitos
Exceso de entusiasmo Giphy
Un jour viendra tu me dira je t'aime
Exceso de entusiasmo Giphy[/center]

Juntos, somos el Todo:

Exceso de entusiasmo Sin-t-tuh6lo-1
16 de enero de 2002:

Exceso de entusiasmo Togeth10
Ivanka
Ivanka
Mensajes: : 1505
Reputación: : 11
Mis links
User

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Dom Mayo 02, 2021 5:41 am

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Se concentró, de verdad que sí. De verdad que estaba muy concentrado... Pero Alice tenía razón, iban muy rápido. En sus tres años anteriores no habían ido a muchos partidos, y cuando lo habían hecho había sido más por la gracia de ir en grupito, comer chucherías o palomitas, gritar con entusiasmo junto a la masa de Ravenclaw que animaba a su equipo (aunque no supiera que estaba pasando) y poco más. Pero ese día no iba simplemente a hacer bulto y distraerse, iba a ver a su hermano jugar y a entender cómo estaba jugando y qué estaba pasando en el partido... Y a mandarle energías positivas. Que después del veranito de mal humor que había echado Lex, lo último que necesitaba era perder su primer partido. No iba a haber quien le aguantase.

Asintió gravemente y con los ojos muy abiertos a las palabras de Alice, con una mueca en la boca y un suspiro. - Pues sí, sería más fácil y yo tampoco lo entiendo. Es añadir una complicación totalmente innecesaria, por no hablar del riesgo para la integridad. - Se encogió de hombros y señaló a los jugadores que volaban por ahí. - ¡Se supone que es un juego de equipo y de pericia sobre la escoba! O así te lo definen, al menos. Bueno, y de atención. Valora muchas cualidades físicas y de percepción, ¿por qué añadirle una pelota asesina? Es que no lo entiendo. Yo no me podría concentrar. - Vaya, que estaban de acuerdo los dos en que ese juego no tenía sentido. Se giró a la chica con los ojos muy abiertos. - Y tú no viste el partido de Inglaterra contra Italia. Esa fue la primera vez que me intenté informar sobre quidditch, porque claro, era un partido oficial e importantísimo... - No podía ir a echar el rato como iba en el colegio. Soltó una risa circunstancial. - Pero claro, me comparas informarme sobre las iglesias de la luz e informarme sobre quidditch y... - Pfff, a ver quien iba a ponerse a ver tácticas y jugadores y bolas voladoras, lo de los Illuminatti era mucho más interesante. Cualquier niño de trece años elegiría eso... ¿no?

Se giró a su amiga directamente, casi de un salto, con los ojos muy abiertos. - ¿¿Verdad?? Yo pensé justo eso también. A ver, ya es lo suficientemente difícil mantenerse en equilibrio en la escoba estando TAN alto, coger la quaffle, meterla por los aros, no chocarte con nadie... ¿¿Encima tienes que esquivar una pelota que se dirige concretamente hacia ti?? ¡Es que no me fastidies! ¿Quién ha diseñado este juego? - Mejor rebajaba el tono de indignación porque algunos a su alrededor le estaban mirando, y quería hacerse querer como prefecto al año siguiente. Por ahí no iba bien. Carraspeó. - Aunque supongo que le da un punto de emoción. - Otro punto de emoción, pensó irónicamente, pero bueno, con su comentario lo estaba intentando salvar. Pero se ve que su intento de sonar de acuerdo con la existencia de las bludgers había hecho a Alice animarse... Un poco torpemente. Pero no se lo quería decir, que sabía que Alice no estaba para muchas fiestas últimamente y había estado junto a él, intentando compartir su entusiasmo aunque no le gustara nada el quidditch, solo por animar a Lex. Así que esbozó una sonrisa un poco artificial y dijo. - Casi. Pero yo te he entendido perfectamente, suena prácticamente igual. - Sí, bueno.

Cuando se quiso dar cuenta, la grada de Gryffindor estaba estallando en aplausos, así como parte de la de Ravenclaw y la de Hufflepuff (la parte que iba con ese equipo, claro). En ese momento, su pancarta emitió un fulgor verde. - Bueno, no pasa nada. Tengo entendido que si el buscador atrapa la snitch se lleva ciento cincuenta puntos, por lo que es casi una victoria asegurada. Aún se puede salvar. - Otra cosa que no entendía, ¿para qué tanto lío con los goles si solo con coger la snitch prácticamente te llevabas el partido? En fin, un gasto de energía absurdo, pero mejor se dejaba los comentarios intelectuales para la biblioteca o le iban a echar de allí. Miró con una sonrisilla a su amiga. - Y nuestra pancarta sigue dando ánimos. - Aunque sea a modo de consolación, pero que no decayera. A la duda de Alice, respondió. - Lo hay, se llama guardián. Es ese de ahí que está parado delante de los aros. - Para un jugador que estaba medio parado, se le distinguía bien. Pero en ese momento llegó Donna, y la mención al trabajo de astrología casi le hace bajar la pancarta. - Oh, ¿le has incluido el registro de cometas? Yo se lo puse el año pasado y le gustó mucho. Por lo visto hay una teoría que dice que... - UUUUYYY. - Dijo Donna, y luego le miró con desconcierto. - ¡Marcus! ¡Atiende, que tu hermano casi marca! - ¿Qué? ¡AH, ERES EL MEJOR, LEEEX! - He dicho CASI. No lo animes ahora, que tiene que estar cabreadísimo, se le ha resbalado la quaffle y ha perdido efecto. - Ah. - Dijo con una mueca de haber metido la pata. Mejor atendía correctamente el partido y se dejaba de cháchara.

Alice se dedicó a poner a Donna al día mientras Marcus miraba ceñudo y atento eso del "efecto" de la quaffle y por qué su hermano lo había perdido. Estaba seguro de que las bludgers esas tenían mucho que ver. Estaba muy concentrado en entenderlo cuando los berridos de Donna le hicieron sobresaltarse. Trataba de entender a la chica y de no perder la vista del partido. - ¿Henkel es el armario ese de séptimo? ¿Y es golpeador? - Claro, tenía sentido, era un tío enorme y fuerte, sería capaz de mandar una bludger de vuelta al castillo. Esbozó una expresión de dolor. Definitivamente, tenía miedo por su hermano, menos mal que no estaban sus padres allí. Miró a Alice, que parecía más hastiada que asustada, pero igual de desconcertada con todo que él. Con el buen ratito que él echaba en las gradas cuando iba simplemente a comer y a que le diera el aire, sin estar pendiente del partido. Porque desde luego si fuera allí pensando que una bludger iba a matar a alguien, no disfrutaría lo más mínimo.

- ¡Ahora, ahora, vamos vamos VAMOS! - Empezó a decir Donna casi de repente, haciendo que Marcus mirara con los ojos muy abiertos. Sí, ese era su hermano, iba de camino al aro, iba a... - ¡¡¡GOOOOL!!! - ¡Lo había hecho! Según Donna y el sonido de las gradas, sí. ¡¡Sí que lo había hecho!! - ¡¡Alice!! ¡¡Es Lex, ha marcado!! - De repente la pancarta empezó a adoptar un verde deslumbrante, y él se levantó entusiasmado como el que más. - ¡¡LEEEEX!! ¡¡VAMOS, ERES EL MEJOR!! - Bramó contento, mientras su pancarta empezaba a soltar chispitas verdes con un chisporroteo de fuegos artificiales. Y ese era el discreto. Como ganara Slytherin, se iba a enterar todo el campo gracias a su pancarta. Ahora sí que estaba contento.
Merci Prouvaire!


We are
Exceso de entusiasmo Alchem10

Exceso de entusiasmo Freyfirma

Exceso de entusiasmo Banner10

Together we are everything:

Exceso de entusiasmo Sin-t-10

Exceso de entusiasmo Nuestr10

Exceso de entusiasmo Lista10
Freyja
Freyja
Mensajes: : 3650
Reputación: : 136
Mis links
Poe - Nivel 5

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Dom Mayo 02, 2021 7:12 am

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Realmente, el pobre Marcus estaba como ella, que no entendía los fundamentos de aquel juego absurdo y peligroso y, si le conocía de algo, ahora estaría calculando las posibilidades de que su hermano muriera de distintas formas con la bludger implicada. Oh, el partido Inglaterra-Italia, menuda idea de los O'Donnell, pudiendo disfrutar de todo ese rato en Roma. Claro, que podía imaginarse las caras de Lex en las Iglesias de la Luz, así que puede que no fuera tan mala idea para contentar a los dos. Ella se hubiera quedado dando vueltas por ahí, de todas formas. – Sí, si llego a ir yo, no me arrancan de las Iglesia del Fuego ni con agua caliente. Santa Maria della Vittoria era, ¿verdad? – Ah, se había leído y releído cincuenta veces aquel verano el libro de Luce Santa, imaginándose que era ella la que iba por todos aquellos sitios y encontraba el Sendero de la Iluminación... Los tabúes de la alquimia, la Verdad, el conocimiento máximo. Aterrizó de nuevo la tierra, como le solía pasar a su padre. Vaya, seguían en el partido de quidditch, pero eso de pensar en cosas que le apasionaran y concentrarse en ellas parecía una buena forma de que el tiempo pasara más rápido allí.

Abrió mucho los ojos cuando dijo lo del buscador. – Pues no veas si es injusto eso. Los cazadores matándose y jugándose la vida con las pelotas asesinas pero el que lo decide todo es uno que nada más tiene que ir a por la snitch. – Alzó las cejas y negó ligeramente con la cabeza. Lo dicho, claramente se estaba perdiendo algo del quidditch. Cuando le dijo lo del guardián, la menos, lo entendió. – Eso tiene más sentido... Pero el de Slytherin parece que está un poco a por uvas... Porque le han colado la quaffle como quien no quiere la cosa.¡Eso! ¡Eso! ¿Para qué tendremos guardián? – Dijo uno por ahí por las gradas. Anda, si se se estaba integrando y todo.

Por un momento creyó que por fin iban a cambiar y a hablar de Astronomía, que le parecía mil veces más interesante, pero Donna lo cortó rápido. De repente, pasaron montón de cosas y ella trató de mantenerse al día. – ¿Efecto? Ha cogido una pelota enorme con agujeros en el aire y ha llegado sin caerse a los aros, lanzándola. No sé que más efecto le hace falta, vaya. – Pero podía entender el cabreo de Lex, porque cuando uno estaba muy cerca de lograr algo y no lo conseguía, lo último que necesitaba era entusiasmo. Qué le iban a contar a ella, que últimamente siempre estaba enfadada. – Bueno pues a por la próxima, no pasa nada. Igual el buscador de Slytherin pilla la snitch y todos contentos. – Hasta ella se daba cuenta de que no estaba ayudando. No servía para animadora, desde luego. Pero, una vez más, sin que se diera cuenta, se aceleraron los acontecimientos, y esta vez si que pudo girar la cabeza a tiempo para ver a Lex marcar por el aro de en medio. – ¡Sí que es Lex! – Dijo entusiasmada. No entendería mucho de aquello pero se alegraba de corazón, y más viendo la reacción de Marcus. Justo entonces la pancarta empezó a soltar chispas verdes y eso hizo que abriera un montón los ojos y ampliara la sonrisa. – ¡Pero qué guay! A mi padre le encantaría, Marcus. – Le dijo de corazón a su amigo. Cuando los borrones verdes pasaron por encima gritó. – ¡LEX ERES UN CRACK! – Ahí Donna se giró y los miró más con su expresión habitual. – Qué os gusta llamar la atención. – Gal arrugó la expresión. – No estamos llamando la atención, estamos animando.

De nuevo se había perdido durante un rato en sus pensamientos y Donna se volvió a alterar. – ¡Oh no1 Bradley tiene la quafflle, Bradley es la leche. – Dijo con ojos brillantes. – Pero eso es malo para Slytherin. – Y de repente oyó un choque muy cerca de la grada y vio salir volando una de las bolas asesinas hacia Peter, le dio en el hombro y le hizo tirar la quaffle y desestabilizarse de la escoba ante el murmullo colectivo. – Uf, eso ha tenido que doler. Pobre Peter. – Donna negó con la cabeza y miró hacia arriba, mordiéndose el labio. – Ha sido McKinley, qué sucio juega la tía. Pero en este caso, como vamos con Slytherin, habrá que alegrarse. – ¿Pero cómo se iban a alegrar de que el pobre Peter casi se cayera a semejante altura de la escoba? De locos, vamos. Trató de distraer a Marcus de tanta violencia y dijo. – En cuanto termine, sea cual sea el resultado, les tienes que hacer un reporte a tus padres, verás que orgullosos van a estar de los dos. – No se le podía decir nada mejor a Marcus. De repente notó como les sobrevolaban demasiado cerca, haciéndola agacharse por instinto. Alzó un poquito los ojos y dijo. – Eh, mira, ese sí que era Lex. Seguro que ahora sí ha visto la pancarta. – Le había parecido una imprudencia volar tan bajo, pero parecía que estaba huyendo de una de las bolas asesinas.
Merci Prouvaire!


Exceso de entusiasmo JCqE0Sy

Exceso de entusiasmo QeBRfMJ
Golden Shields:


Alice Gallia
Exceso de entusiasmo V1mQwnV
Exceso de entusiasmo 8j7iw4a
Cause' Alice does belong with Marcus
Exceso de entusiasmo Wm7AwJV
Ante todo, amigos
Exceso de entusiasmo Giphy
Ay, los retitos
Exceso de entusiasmo Giphy
Un jour viendra tu me dira je t'aime
Exceso de entusiasmo Giphy[/center]

Juntos, somos el Todo:

Exceso de entusiasmo Sin-t-tuh6lo-1
16 de enero de 2002:

Exceso de entusiasmo Togeth10
Ivanka
Ivanka
Mensajes: : 1505
Reputación: : 11
Mis links
User

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Dom Mayo 02, 2021 11:42 am

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Se encogió de hombros con una mueca. Pues sí, a él también le parecía bastante injusto. Si fuera cazador, se enfadaría mucho si metiera un montón de tantos y al final perdieran porque la snitch la atrapaba el otro equipo, y se pasaría más tiempo intentando buscar la pelotita para su compañero que pendiente de su pelota... No estaba Marcus hecho para el quidditch, indudablemente. A lo otro que dijo también asintió, aunque sin perder la vista del partido. Ya era dificilísimo llegar a hacer lo que había hecho, si encima tenía que ponerse a darle efecto a la pelota... - Y es su primer partido, nunca ha jugado al quidditch. No oficialmente, me refiero, solo en los entrenamientos. - Lex no tenía amigos, las cosas claras. Volaba en su casa y tenía una quaffle de juguete que se ponía a lanzar por el jardín, pero poco más. Era literalmente la primera vez que jugaba un partido y, aun así, le había dado el primer tanto a Slytherin. Fue pensarlo y no pudo evitar abrir los ojos con admiración mientras intentaba localizar a su hermano entre los borrones del cielo. - ¡¡VAMOS LEX!! ¡¡ERES UN CRACK!! - ¡Sí que lo era! Por Dios, lo que estaba haciendo era dificilísimo, ¿como no se había dado cuenta antes? - ¡Es mi hermano! - Dijo orgulloso a los que le miraban a su alrededor, extrañados de ver a un Ravenclaw que no pisaba las gradas de quidditch ni por error animando tan fervientemente a un jugador de Slytherin que acababa de entrar en el equipo.

Miró a la chica con una sonrisa radiante. - ¿Sí? Pues cuando él quiera le hago una. - ¿Y para qué necesita William Gallia una pancarta, Marcus, vamos a ver? A veces se le desbordaba el entusiasmo y solo decía tonterías. El Señor Gallia no necesitaba que lo animaran con una pancarta... Bueno, dados los últimos acontecimientos no le vendrían mal unos ánimos, pero dudaba que una pancarta fuera la mejor forma de dárselos. Ya se le ocurriría algo, igualmente. El ver a los jugadores volar por encima y el grito de Alice le hicieron saltar a él también, coreando con vítores. Pero Donna no pareció compartir su entusiasmo. - ¡Eso! Se supone que para eso viene uno a estas cosas, ¿no? Para animar. - Y aparte quería que todos supieran que era su hermano. Puede que sí que quisiera llamar la atención un poquito.

Ahogó una expresión de miedo, abriendo mucho los ojos, cuando vio impactar la bludger contra Peter. - ¡Dios! Qué golpe. - Dijo, intentando mirar, preocupado y alerta por si tenía que pedir a gritos que se lo llevaran a la enfermería o algo. De verdad que estaba fatal eso de las bludgers, iban a matar a alguien un día, lo iban a tener que quitar. A pesar de todo, Peter pareció recuperarse bien y seguir volando como si nada. Ahora entendía lo de las equipaciones especiales, las hombreras, las coderas y toda esa armadura rara que llevaban los jugadores. - Tengo que decirle a mis padres que le compren a Lex una equipación. - Murmuró para sí. Llevaba una que le habían prestado de las reservas del equipo porque les pilló a todos de sorpresa que entrara, no sabían que se iba a presentar. Sí, a Lex le gustaba mucho el quidditch, pero lo dicho, no era muy sociable así que no se lo imaginaban en un equipo. A saber cuántos golpes había recibido esa equipación. Definitivamente, necesitaba una nueva y en condiciones.

Alice le habló mientras él seguía mirando con preocupación, más pendiente de la trayectoria de las bludgers que del partido en sí. Y ahora que Donna lo decía, era verdad que la melliza de los McKinley golpeaba con bastante mala idea y siempre en dirección a los jugadores del otro equipo, parecía que los quería tirar de la escoba de verdad. Jolín... Decidió centrarse en lo que Alice le decía, y su comentario le ensanchó una sonrisa. - Sí que lo voy a hacer. Además, ¿has visto eso que acaba de hacer uno de los cazadores? No es Lex, es otro. - Dijo, señalando uno de los borrones verdes. - Se llama coser con la aguja. - Enhebrar la aguja. - Corrigió Donna, con un puntito de vergüenza ajena en la voz. Marcus no le dio mucha importancia al matiz de terminología. - Eso. Consiste en hacer un tirabuzón en el aire para despistar cuando los jugadores del otro equipo intentan cercarte y pasar por en medio de estos sin que te pillen, llegando hasta los aros. Lo acaba de... - El final de su frase no se escuchó, porque los vítores indicaron que Gryffindor acababa de marcar otro tanto. Frunció el ceño y miró con desconcierto. - ¡Pero si la quaffle la tenía el de Slytherin! Acababa de hacer lo del hilo y la aguja ese. - Pues Bradley se la ha quitado. - Donna negó con la cabeza y una sonrisilla boba, mirando el cielo con los ojos brillantes de admiración. Marcus se extrañó aún más. - ¿Peter? Pero si se acaba de llevar un golpazo. - ¿Verdad que sí? - Dijo Donna, que parecía haberse quedado totalmente en babia. Marcus negó con la cabeza. En fin, no entendía el juego ese.

- Bueno, eso. - Dijo, pasando ya tres kilos del partido, de Donna y de todo y centrándose en hablar con Alice. - Les escribiré esta misma tarde, con todas las jugadas guays que estamos viendo... Bueno, de las que me acuerde. Y les diré que Lex está siendo genial. ¡¡Porque está siendo genial!! ¿Verdad? - Miró la pancarta. - Ah, y puedo mandarles una réplica de esto en miniatura, o se la describo, pero quiero que mi madre le vea los encantamientos. Este de aquí es suyo, lo creó ella cuando estaba en nuestro curso en Hogwarts. - Dijo, señalando una graciosa serpiente en la palabra "Slytherin" escrita en la pancarta que se retorcía graciosamente y sacaba la lengua de tanto en cuando. - Ah, y tengo que decirles que les compren una nueva equipación a Lex, una con buenas protecciones. No quiero que lo mate una pelota de esas. - Antes de seguir hablando se encogió por puro instinto, porque notó como un grupito de jugadores sobrevolaron sus cabezas como moscardones. Pero Alice señaló a su hermano y él abrió mucho los ojos, parapetándose bajo la pancarta y gritando. - ¡¡¡LEEEEEEEEX!!! - Mientras coreaba con vítores. El nombre escrito de su hermano debía haber brillado con un resplandor verde muy bonito si su hechizo había salido bien, pero claro, desde su postura bajo la pancarta no lo veía.

- Ya puedes salir, están en la otra punta del campo y te vas a perder el partido entero. - Dijo Donna, haciendo que Marcus se asomara. La chica frunció el ceño con un toque de preocupación. - ¿Estás seguro que a tu hermano le va a gustar esto? ¿No es un poco... Excesivo? - Marcus miró su pancarta, sonriente. Excesivo no era para él sinónimo de algo malo ni muchísimo menos. Eso obligó a Donna a matizar. - ¿Y tu hermano no es un poquito...? - Lo dejó en el aire, como las escobas. Marcus se quedó mirándola como si quisiera completar mentalmente su frase. ¿Solitario? ¿Discreto? ¿Poco festivo? - ¿Borde? - Fue el calificativo por el que terminó decantándose la chica. Marcus hizo una pedorreta. - Ya, bueno, pero ¿a quién no le gusta una pancarta en su honor? - Que su hermano era muy rarito y muy suyo, pero la había hecho con todo su cariño. ¿Cómo no le iba a gustar?
Merci Prouvaire!


We are
Exceso de entusiasmo Alchem10

Exceso de entusiasmo Freyfirma

Exceso de entusiasmo Banner10

Together we are everything:

Exceso de entusiasmo Sin-t-10

Exceso de entusiasmo Nuestr10

Exceso de entusiasmo Lista10
Freyja
Freyja
Mensajes: : 3650
Reputación: : 136
Mis links
Poe - Nivel 5

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Dom Mayo 02, 2021 3:09 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Era como para estar preocupado, desde luego. Lex necesitaba una equipación como el comer, igual podrían usar algún encantamiento para que no le dieran tan fuerte las bolas asesinas. Aunque a lo mejor estaba prohibido por el reglamento ¿no? Bueno sí, para pensar en eso estaba ella, no entendía el juego, en seguida iba a entender el reglamento. Atendió a lo que Marcus estaba explicando y Donna le corrigió, a lo que ella contestó. – Para el caso, podría llamarse la maniobra del kamikaze, porque vaya suicidio. – Si ella viera a Dylan hacer aquello le daría un paro cardíaco. – Pero lo he entendido muy bien con como lo has explicado, si me tuviera que fiar por lo que he visto ahí, hubiera dicho que les ha esquivado con un Confundus. – Y otra vez girito, porque de nuevo marcó Gryffindor, así, en un abrir y cerrar de ojos y, por lo visto, Peter tenía algo que ver. Y lo que más le sorprendió de todo, fue el tono y la cara de Donna hablando de ello... ¿Sería que el gustara Peter? No podría decir muchas cosas que le gustaran, así, con todas la letras, a su amiga, cuánto menos personas. Pero parecía que toda la admiración que no tenía para lo demás, la guardaba para Peter. – Es un ejemplar perfecto para su casa, porque vaya la inconsciencia que acaba de cometer, para haberse caído y matado del tirón. – Dijo ella, sacando toda su vena Ravenclaw.

De nuevo, Marcus le cambió de tema y ella lo agradeció. – ¡Claro! Si Lex no quiere quedarse esta, que yo lo haría, para ponérmela en el cuarto, le echas un hechizo minimizador, y se la mandas, ellos la devuelven a su tamaño bueno y la ven en directo. – Un plan sin fisuras, a su padre le volvería loco, vamos. De hecho... – Oye pues podemos hacer algo así para mi padre. Seguro que le hace ilusión que le mandemos algo con hechizos. – Miró el hechizo que Marcus señalaba que era de Emma y abrió los ojos. ¿Te imaginas saber tanto de hechizos en cuarto? Menuda fantasía, ya le gustaría ella.– Deberíamos investigar cómo hacer lo mismo pero con la "v" de Ravenclaw para que echara a volar. – Dijo con ilusión. – Y eso sí que podríamos mandárselo a mi padre. – A todo esto, ya se había distraído y ya estaba Donna plantando pensamientos negativos en el cerebro ya de por sí sobrepensador de Marcus. Le dio en el hombro a su amiga. – No seas boba. Precisamente Lex siempre está creyendo que no le cae bien a la gente. – Y a ver, no es que él hiciera mucho por transmitir otra imagen, pero bueno, eso era otro tema. – Le va a hacer toda la ilusión ver que Marcus y yo le apoyamos a tope. – Chasqueó la lengua y la miró mal. Anda que... Parecía que no sabía con quién se jugaba los cuartos.

Volvió los ojos al partido, y de nuevo, distinguió a Peter hacer el cabra con la quaffle, aunque esta vez la perdió en favor de Slytherin. Aprovechó la ocasión para agacharse junto a su amiga y susurrarle. – Oye, si te gusta Peter Bradley yo te lo presento ¿eh? Es amigo mío del club de duelo. – Donna se envaró y la miró con el ceño fruncido. – ¿Qué tonterías dices? No me gusta... Es que... Juega muy bien y es... ¿Muy guapo? – Terminó Gal con un tonillo sugerente. – No, iba a decir muy buen jugador.Eso ya me lo habías dicho.Déjame. – Ladeó la cabeza hacia Marcus y dijo. – Céntrate en lo tuyo, que no habías pisado las gradas del campo en cuatro años hasta que a tu amigo del alma se le ha dado la gana de venir a animar como el que más. – Gal la picó en las costillas y arrugó la expresión. – Qué mala leche tienes Hawthorne. – Mala leche sí, y mucha razón también. Pero a esto no podía quedarle mucho ¿no? Dirigió la mirada al marcador y vio que Slytherin estaba regular nada más respecto a los puntos. – Vamos, Lex... Haz algo de lo que tu hermano se sienta orgulloso... – Murmuró más para sí. Más bien algo de lo que el propio Lex pudiera sentirse orgulloso, porque Marcus se sentía orgulloso de su hermano por cada chorrada que hiciera.
Merci Prouvaire!


Exceso de entusiasmo JCqE0Sy

Exceso de entusiasmo QeBRfMJ
Golden Shields:


Alice Gallia
Exceso de entusiasmo V1mQwnV
Exceso de entusiasmo 8j7iw4a
Cause' Alice does belong with Marcus
Exceso de entusiasmo Wm7AwJV
Ante todo, amigos
Exceso de entusiasmo Giphy
Ay, los retitos
Exceso de entusiasmo Giphy
Un jour viendra tu me dira je t'aime
Exceso de entusiasmo Giphy[/center]

Juntos, somos el Todo:

Exceso de entusiasmo Sin-t-tuh6lo-1
16 de enero de 2002:

Exceso de entusiasmo Togeth10
Ivanka
Ivanka
Mensajes: : 1505
Reputación: : 11
Mis links
User

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Dom Mayo 02, 2021 6:08 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Lo de la maniobra kamikaze le hizo gracia... A medias. Se rio un poco porque el comentario le pareció tan gracioso como acertado, pero también le activó la alarma de que, si alguien haría algo así, sería Lex. Y eso le asustaba. Alzó el índice, muy bien puesto, cuando dijo lo del Confundus. Ah, porque esa se la sabía, y nada ponía más contento a Marcus que saberse una pregunta. - De hecho, el reglamento prohibe terminantemente la utilización de cualquier hechizo sea de la índole que sea, supone la expulsión inmediata del jugador en cuestión, e incluso podría conllevar la victoria automática al equipo víctima del ataque si se trata de un hechizo de carácter irreversible durante un tiempo prolongado o cuyo efecto afecte a múltiples jugadores. - Sí, se había estudiado el reglamento, porque pensaba estar pendiente de que nadie le hiciera una falta a Lex. Cuando aún pensaba que iba a ser capaz de diferenciar algo entre tanto vuelvo a gran velocidad, claro.

Miró a Alice con ilusión. - ¡Eh, qué buena idea! Puedo hacer eso igualmente si Lex quiere, y que mis padres se la coloquen en su cuarto de nuestra casa para que pueda verla cuando esté allí y eche de menos el equipo. - Una idea fantástica, sí señor. Se giró de nuevo al partido con una sonrisita de satisfacción, alzando la pancarta y sacudiéndola un poquito, porque cuando lo hacía daba el efecto de soltar purpurina verde y quedaba muy bonito. No fue la única buena idea que tuvo Alice, por lo que volvió a mirarla con ilusión. - ¡Claro! Esta la he hecho un poco corriendo, ya sabes. - La liga de quidditch y su manía de anunciar los partidos con tan pocos días de antelación. ¡Que uno tenía vida y estudios que atender, no podían poner los partidos ahí en medio, a lo loco! - Pero esta semana podemos estudiar algunos hechizos guays y hacerle a tu padre una pancarta bonita. - Él ya la estaba diseñando en su cabeza, de hecho.

Alice no había terminado con las buenas ideas. Esa era su Alice, la de las buenas ideas continuas, la chica de Ravenclaw cuya mente no descansaba. Últimamente estaba muy alicaída (y un poquito irascible, así que andaba con pies de plomo con ella). Le alegraba verla así. Subió el escalón en el que ella estaba, dejando a Donna abajo y sentándose al lado de donde Alice estaba de pie, con la pancarta apoyada en la cabeza. Su otra amiga ni se había dado cuenta del cambio de sitio, tenía la vista en el partido. - ¡Eso estaría chulísimo! Cada vez se me dan mejor los encantamientos, aunque lo de mi madre es un don. - Su madre era buenísima, él no habría creado un encantamiento así con catorce años ni aunque se pasara dos meses sin dormir... Bueno, quizás así, sí. - Pero creo que la clave está en llegar a la raíz del hechizo. Este es una serpiente verde, pero creo que si consigo llegar al núcleo, que es hacer que una letra con el cuerpo similar cobre vida, podré hacerlo también con la "v" y en azul. - Entrecerró los ojos con una sonrisilla y la señaló. - Te propongo un reto: nos vamos a poner de meta para descubrirlo hasta el 23 de marzo, el día del orgullo Ravenclaw. Y hacemos una pancarta guay para celebrarlo. ¿Qué te parece? - Los retos eran lo suyo. Aprovecharía que Alice estaba en modo su Alice habitual para retomar lo que siempre habían tenido: sus retos, sus desafíos intelectuales, el buscar cualquier excusa para trabajar codo con codo y crear cosas nuevas.

Pero seguían en el partido, aunque por un momento pareciera que habían vuelto a su sala común. Donna había sembrado un poco la duda en su cabeza de si a Lex le parecería buena idea la pancarta. Ciertamente, su hermano era un poco especialito... Pero, como bien decía Alice, siempre se estaba quejando de que no le querían, de que no le apoyaban, y de cosas así. Hoy no podría decir eso, desde luego, estaban a muerte con él. Alzó la pancarta de nuevo y vitoreó, y en esas vio que sus amigas cuchicheaban algo sobre Peter, pero él no les prestó demasiada atención porque estaba centrado en el partido. De hecho, su hermano acababa de coger la quaffle. - ¡¡VAMOS LEX!! ¡¡VAMOS!! - Se la lanzó a un compañero... Pero fue a caer en manos de uno de Gryffindor, que rápidamente convirtió el pase en un gol. Hizo una mueca. Vaya, conociendo a Lex no iba a sentarle nada bien eso. - ¡Ea! Ya me he perdido el tanto por tu culpa. - Se quejó Donna. Marcus esbozó una sonrisilla. - Tranquila, no ha sido de Peter. - Dijo, mirando de reojillo a Alice y riendo con un puntito malicioso justo después. No había estado al cien por cien en la conversación, pero algo había captado de la indirecta de Alice a Donna. Marcus no sería Marcus si dejara eso pasar tan fácilmente. - Ja-ja, qué graciosos, sois los dos súper graciosos, sois tal para cual. - ¿Para meternos contigo? Y tanto que sí. - Dijo él con una chulesca caída de ojos, y volvió a mirar a Alice con complicidad, entre risas. Iban a tener para rato picando a Donna.

- ¡¡Venga ya!! ¡Eso era falta clarísima! - ¡Ya te digo! Un tajo cruzado de manual. - Dijeron dos Ravenclaw tras ellos, indignados. Marcus se quedó pensativo, intentando recordar en qué consistía el tajo cruzado ese, pero no le dio tiempo porque Slytherin marcó un tanto inmediatamente después. - ¡¡¡VAMOOOS!!! - No cantes victoria tan rápido. - Dijo Donna, con la vista puesta en los marcadores. - ¿Qué? ¿Por qué? - Preguntó extrañado y confuso, mirando él también los marcadores. Los puntos no subían. - ¿Qué pasa? La quaffle ha entrado por el aro. - Sí, pero los dos cazadores que no son tu hermano le han hecho un tajo cruzado al guardián de Gryffindor. Eso es falta. Les han anulado el tanto. - Marcus bajó los hombros con frustración. - Oh. - Dijo, con una muequecita. Definitivamente tenía que haberse leído más del libro de tácticas que del de historia, hubiera sido más útil para enterarse.
Merci Prouvaire!


We are
Exceso de entusiasmo Alchem10

Exceso de entusiasmo Freyfirma

Exceso de entusiasmo Banner10

Together we are everything:

Exceso de entusiasmo Sin-t-10

Exceso de entusiasmo Nuestr10

Exceso de entusiasmo Lista10
Freyja
Freyja
Mensajes: : 3650
Reputación: : 136
Mis links
Poe - Nivel 5

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Lun Mayo 03, 2021 6:28 am

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Para sorpresa de nadie, lo que sí se había aprendido Marcus era reglamento, que pare este era lo suyo. ¿Se tendría que saber el reglamento del quidditch también para ser prefecto? Porque era en lo que tenía puesta la vista al cien por cien aquel año. Pero vamos, que parecía de bastante lógica lo de que no se pudieran hacer hechizos (lo que le faltaba ya al dichoso juego), lo cual respondía a su pregunta interna de si le podían hechizar la equipación a Lex.

Ya sabía ella que la idea de hacerle una pancarta a su padre le iba a gustar a Marcus, y ya estaba pensando en qué hechizos ponerle. Ella asintió con una sonrisa, porque la verdad es que no le apetecía nada, porque no le apetecía pensar en su padre. Le hacía sentir culpable, triste y le hacía pensar en su madre... Ya se había perdido. Reenganchó cuando Marcus estaba hablando de la raíz del hechizo creo por su madre que, como el padre de Gal, era creadora de hechizos. Ea, más culpabilidad. Le encantaba que Marcus le propusiera retos, pero no se veía capaz de hacer nada de eso en aquel momento, y solo tenía ganas de llorar y de estar sola repentinamente. Pero, últimamente, pasaba más tiempo sola y llorando que nunca en su vida, y ese había propuesto estar con Marcus en lo que durara el maldito quidditch, que se le estaba haciendo cuesta arriba no, lo siguiente. Pero Marcus encima se puso allí a su lado, con aquella cara tan bonita que tenía cuando algo le emocionaba y... Inspiró y puso media sonrisa. – Yo no soy tan buena en encantamientos. – Se escudó, pobremente. – Pero te prometo que haré lo que pueda para el día del orgullo Ravenclaw. Igual hago algo con plantitas, para adornar tu pancarta, eso sí se me da guay. – Había dicho lo primero que se le había ocurrido, pero es que no quería romperle el entusiasmo por nada del mundo. Últimamente no solo le costaba ser feliz ella, si no que también le costaba hacérselo a los demás. No podía con su padre, no podía con su hermano, que no había vuelto a hablar... Por lo menos sabía que podía hacer feliz a Marcus con algo, aunque fuera solo una rosa azul, para el día del orgullo Ravenclaw.

Marcus volvió a su sitio y notó un estrechamiento en su pecho. Le gustaba demasiado tenerle cerca, demasiado para su propio bien. Ya no atinaba a seguir nada del partido, pero trató al menso de escuchar a sus amigos. Sonrió un poco más cuando Marcus la picó con lo de Peter y dijo. – Es que lo estás poniendo un poco a huevo, Donna. ¿Quién iba a decir que a una Ravenclaw de manual le gustaban los Gryffindor que juegan al quidditch? Que juegan MUY BIEN al quidditch. Me gusta el quidditch, ¿vale? Sé valorar las tácticas y capacidades de un jugador del mismo. – Gal miró a Marcus y soltó una carcajada. – Y eso es palabrería Ravenclaw. – Por un momento, volvió a poner los ojos en el partido, tratando de entender qué había pasado para que Lex perdiera la quaffle, cuando vio a los otros dos marcar y dio un saltito, celebrando al igual que hacía Marcus. Pero Donna no parecía muy de acuerdo y les explicó que eso era falta. Gal no salía de su asombro. – O sea, ¿que te pueden lanzar las bolas asesinas y que te tiren de la escoba pero hacer eso que acaban de hacer es falta? – Donna se encogió de hombros. – Es el reglamento. ¡Eh, mirad! ¡Es Jacobs tiene la snitch a tiro! – Alzó los ojos y alto, muy alto, vio un borrón verde alargando el brazo. De repente, las gradas enteras estallaron en exclamación y el contador de puntos de Slytherin subió de golpe, y empezaron a sonar muchas cosas a la vez, a lo que dedujo que se había acabado el partido. – ¿Hemos ganado? – Preguntó ilusionada. Porque realmente había temido que perdieran y Lex estuviera de un humor de perros y acabara liándose la cosa.
Merci Prouvaire!


Exceso de entusiasmo JCqE0Sy

Exceso de entusiasmo QeBRfMJ
Golden Shields:


Alice Gallia
Exceso de entusiasmo V1mQwnV
Exceso de entusiasmo 8j7iw4a
Cause' Alice does belong with Marcus
Exceso de entusiasmo Wm7AwJV
Ante todo, amigos
Exceso de entusiasmo Giphy
Ay, los retitos
Exceso de entusiasmo Giphy
Un jour viendra tu me dira je t'aime
Exceso de entusiasmo Giphy[/center]

Juntos, somos el Todo:

Exceso de entusiasmo Sin-t-tuh6lo-1
16 de enero de 2002:

Exceso de entusiasmo Togeth10
Ivanka
Ivanka
Mensajes: : 1505
Reputación: : 11
Mis links
User

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Lun Mayo 03, 2021 8:40 am

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Reírse a conjunto con Alice era divertido, aunque fuera picando a sus amigos en el proceso. Con Hillary y Sean lo hacían mucho, que dicho así sonaba fatal pero lo hacían desde el cariño y porque... En fin, Alice y él se entendían mejor entre ellos que con los demás, así eran las cosas. Donna no les daba tantos motivos para picarla habitualmente, pero hoy habían encontrado un filón con lo de Peter. Pero lo de la falta a Slytherin le distrajo un poco.

Frunció una mueca y negó con la cabeza. Es que no tenía sentido ninguno, Alice tenía razón. A ver, Marcus no era nada partidario de las faltas, y si era falta, pues estaría bien anulado el tanto. Pero claro, todo eso estaba enmarcado dentro de un juego en el que una bola que te perseguía podía matarte tirándote de la escoba. Teniendo eso en cuenta, lo de la falta por cercar a un jugador le parecía un poco absurdo. Si él fuera jugador, casi que preferiría verse cercado por otros dos que estar en cielo abierto bajo la amenaza de las bludgers.

La exclamación de un Ravenclaw de por allí le hizo abrir mucho los ojos y ponerse de pie, buscando con la mirada al buscador de Slytherin. Efectivamente, para cuando le detectó acababa de agarrar la diminuta pelotita dorada. Automáticamente, el marcador de Slytherin se puso en ciento noventa frente a los ochenta puntos de Gryffindor, dándole la victoria a Slytherin automáticamente. Los partidarios del equipo verde prorrumpieron en vítores y aplausos a lo largo de todas las gradas que rodeaban el campo. - ¡¡HEMOS GANADO!! - Marcus se había metido en el lote del equipo Slytherin, pero es que estaba emocionadísimo por su hermano. ¡Su equipo había ganado su primer partido! ¡Y él había marcado un tanto, además! Iba a estar contentísimo, y a Lex no era habitual verle contento, así que eso iba a ser un día para marcar en el calendario. Del puro entusiasmo se lanzó a darle un abrazo a Alice, y luego a Donna, apretujándolas a las dos. La primera no se quejó, pero la segunda se revolvió un poco. - ¡Ay! Madre mía, casi que me alegro de que no te guste el quidditch. -¡¡Hay que bajar!! Tenemos que ir a buscar a Lex antes de que se meta en los vestuarios. - Dijo emocionadísimo, pero antes tenía que explotar su pancarta, que para algo la había hecho.

- ¡¡Venga!! ¡Poneos aquí conmigo! - Animó a las chicas, pero Donna miró avergonzada a su alrededor. - No pienso llamar la atención de esa forma. Estamos en la grada Ravenclaw, nadie está tan contento como para hacer eso. - Pues nosotros sí. - Él ya había incluido a Alice en el lote. La agarró de la mano para ayudarse a sí mismo a subir y se puso de pie en la grada, junto a ella, donde empezó a vitorear y a dar saltos, pancarta en alto. - ¡¡LEX O'DONNELL EL MEJOOOR!! - Empezó a bramar, junto a otras expresiones de júbilo y victoria. La pancarta había empezado a lanzar unos llamativos fuegos artificiales con los colores de Slytherin, que a veces formaban una serpiente en el aire, otras una escoba y otras las iniciales de su hermano. La verdad es que le había quedado chulísima, para el poco tiempo con el que la había hecho. - La gente nos mira y se va. - Dijo Donna, avergonzada, pero a Marcus no le iba a matar el entusiasmo de ninguna manera. - A ti lo que te da pena es que Bradley haya perdiiiiido. Mua mua, ¿por qué no vas a consolarlo? - Dijo en tono de burla, pero en seguida retomó sus vítores a Lex.

Cuando las gradas empezaron a despejarse un poco, detectó a su hermano dirigiéndose solo hacia los vestuarios. - ¡Vamos! - Le dijo a Alice, porque Donna no parecía muy por la labor, e igualmente quería felicitar a Lex con Alice presente para darle a la chica también su correspondiente mérito en la realización de la pancarta. Bajó corriendo las gradas, pancarta en mano, y se dirigió hacia el chico. - ¡¡LEX!! ¡Habéis ganado! - El otro se detuvo en el acto, viendo como Marcus y Alice corrían hacia él, y empezó a mirar ceñudo a los lados. - ¡¡Enhorabuena!! Vaya partidazo, ¿eh? - ¿Se puede saber qué haces? - Cortó el otro, visiblemente abrumado y tajante. Eso dejó a Marcus un tanto cortado, pero solo por unos segundos. En seguida retomó su alegría, aunque con una sombra de confusión. - Pues, venir a felicitarte, claro. - ¿Qué es esa cosa? ¿Y por qué lleva echando chispas todo el partido? - Dijo, señalando la pancarta. Marcus la miró y devolvió la mirada a su hermano. - Era para darte ánimos. Como es tu primer partido... - ¡Pues me ha distraído! ¡Y mis compañeros se estaban riendo de mí! ¡¿Por qué no puedes dejar de avergonzarme ni un día?! - Marcus abrió mucho los ojos, pero estaba tan confuso por la (para él) inesperada reacción que apenas atinaba a explicarse bien. - Yo, yo solo quería animarte. Es para ti. Es, es por ser tu primer partido. Quería que supieras que... - ¿Que te has vuelto loco de remate? Pues ya me he enterado. - Marcus frunció el ceño. - ¿Por qué estás de ese humor? ¡Si habéis ganado! - Lex soltó un bufido desdeñoso. - Hemos ganado porque el buscador ha cogido la snitch, pero hemos ido todo el partido perdiendo. Gryffindor llevaba el doble de puntos que nosotros, los cazadores no nos entendíamos y a mí se me ha caído la quaffle dos veces. Ha sido humillante. - Marcus parpadeó. - Creo que estás exagerando un poquito... - Ah, ¿sí? ¿Por qué? ¿Porque el gran Marcus O'Donnell sabe más de todo que todo el mundo? Pues tú sabrás mucho de ser un exagerado... - Dijo señalando la pancarta con desprecio. - Pero de quidditch, aunque te fastidie, sé yo más que tú. ¡A la vista está que no te has enterado de nada! Solo estabas aquí porque querías fardar de tener un hermano al que a partir de ahora va a conocer todo el colegio, aunque sea por algo que te importa una mierda. - Estaba tan desconcertado por la reacción que ni atinaba a contestar. Para eso sí que no se había preparado.
Merci Prouvaire!


We are
Exceso de entusiasmo Alchem10

Exceso de entusiasmo Freyfirma

Exceso de entusiasmo Banner10

Together we are everything:

Exceso de entusiasmo Sin-t-10

Exceso de entusiasmo Nuestr10

Exceso de entusiasmo Lista10
Freyja
Freyja
Mensajes: : 3650
Reputación: : 136
Mis links
Poe - Nivel 5

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Lun Mayo 03, 2021 10:31 am

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Pues sí, debía ser que habían ganado. Ella dio un salto en su sitio y aplaudió. – ¡Toma ya! ¡Lex eres el mejor! – Dijo con una gran sonrisa. Menos mal. Todos contentos, necesitaba algo así en su vida. Se dejó abrazar por Marcus y le ayudó a levantar la pancarta que empezó a soltar todo tipo de adornos. – Guau, es preciosa. – Dijo con una sonrisa. Ella solo había ayudado a pintarla y conformarla, los hechizos le pillaban de nuevas y le parecieron preciosos. Aunque... Ahora sí que hasta ella pensó que quizás fuera un poquito demasiado para Lex. Bueno, pero el gesto era lo que contaba, y seguro que le hacía ilusión. De hecho, le sacó la lengua a Donna y dijo. – Pues que miren. No serían capaces de hacer esta pancarta ni en mil años. – Y se echó a reír con la burla de Marcus. – Oye, igual ahora es el momento, tía. Ya sabes, necesitará un abracito y esas cosas. – Su amiga se limitó a poner los ojos en blanco y alejarse de ellos.

Se dejó llevar por Marcus de cabeza a felicitar a Lex, aunque su papel ya estaba cumplido. Le daría la enhorabuena a Lex (al fin y al cabo se la había merecido) y dejaría a los hermanos a sus cosas con alguna excusa, que ya había tenido suficiente fiesta para las próximas tres semanas por lo menos. Corrió hacia los pasillos con Marcus y en seguida le localizaron. Iba a hablar, pero solo el gesto de Lex ya le dijo que algo no iba bien. Aquel niño nunca estaba contento con nada. Y tal y como ella había detectado, Lex no estaba para nada de buen humor. Ni remotamente cerca se hallaba vaya. Lo de "cosa" ya le empezó a tocar las narices. – Es una pancarta y la ha hecho para ti con todo su cariño. – Dijo ella un poco más agresivamente de lo que le hubiera gustado. Pero ya cuando se empezó a quejar de lo de sus compañeros la empezó a cabrear. Y aun así, se controló, porque Marcus vería como trataba el tema, era su hermano, al fin y al cabo. Lo de loco de remate estuvo a punto de hacerla saltar porque odiaba esa palabra. Se llevaban llamando toda la vida, y ahora había quien lo decía de su padre y no le gustaba un pelo que se lo llamara a Marcus. Su amigo intentó explicarse, y además, ella tampoco entendía por qué estaba tan de mala leche. Lex parecía estar dando motivos sobre por qué no estaba satisfecho, y, en parte, podía entenderlo, como cuando Marcus y ella se enfadaban por bajar del diez y cosas así. Pero, con todo y con eso, no era como para ponerse así. Pero ya con lo último le saltaron los plomos y ya no supo callarse.

¿Y tú qué sabrás? No conoces a tu propio hermano. – Dijo levantando la voz más de lo que le gustaría. Porque veía la expresión de Marcus, y había oído su voz titubear, y le conocía como se conocía a sí misma, ahora mismo estaba muy triste y dolido. – Porque si lo conocieras sabrías que es verdad que no tiene ni idea de quidditch, pero te quiero tanto que le da igual, porque aunque levantes una piedra, Marcus está orgulloso de ti. ¿Entraste en Slytherin? Orgulloso. ¿Le regalas una snitch que te encontraste? Orgulloso. Te quiere hagas lo que hagas porque es tu hermano mayor, y lo único que quiere es que le quieras como él te quiere a ti. – Se notaba la respiración agitada y el ceño muy fruncido, y los dos hermanos se habían callado y la estaban mirando, pero ahora no podía parar. – Vale, no tiene ni idea de quidditch, pero desde que entraste en el equipo ha estado intentando aprender y ha hecho esto solo para demostrarte cuánto te quiere y te apoya. Y si tus compañeros se ríen es cosa suya, y en todo caso, tú tienes que sacar más pecho y decir "Mira, ese sí que es mi hermano", como hace él contigo.¡Deja de gritarme, Alice! – Dijo él, gritando también. Y la miró, y ella se esperó que estuviera más enfadado, pero le vio un poco... Desesperado, sería la palabra. – ¡No es culpa mía que estés triste! - Oh, ya le había leído la mente otra vez. – No, ¿sabes lo que es culpa tuya? No apreciar lo que tienes. Desde que entraste en Hogwarts has tenido a tu hermano queriendo ayudarte, y tú solo te limitas a hablarle mal o a despreciar lo que hace, ¿y sabes por qué te pasa eso? Porque lo tienes todo. Tienes unos padres que te pueden llevar a Roma solo para que veas algo que te gusta, tienes un hermano que puede y quiere cuidar de ti y que te apoya en lo que sea que hagas. – Se notó el nudo en la garganta y los ojos húmedos. – Yo no quiero nada de eso. Yo no se lo he pedido. ¡Yo no he pedido ser un O'Donnell! Y no es culpa mía si tu querrías todo lo que tengo yo, te lo daría encantado con tal de no tener que aguantar todo esto. ¿Todo esto? – Preguntó ella incrédula, pero se ahorró otro comentario. – Pues tienes razón. No te mereces todo esto. – No, no se merecía tanto cariño de una familia que le apoyaba y le quería sin importar las circunstancias. – Si te faltara sabrías cuánto vale. – Dijo con una voz fría como el hielo que le costaba reconocer como suya.
Merci Prouvaire!


Exceso de entusiasmo JCqE0Sy

Exceso de entusiasmo QeBRfMJ
Golden Shields:


Alice Gallia
Exceso de entusiasmo V1mQwnV
Exceso de entusiasmo 8j7iw4a
Cause' Alice does belong with Marcus
Exceso de entusiasmo Wm7AwJV
Ante todo, amigos
Exceso de entusiasmo Giphy
Ay, los retitos
Exceso de entusiasmo Giphy
Un jour viendra tu me dira je t'aime
Exceso de entusiasmo Giphy[/center]

Juntos, somos el Todo:

Exceso de entusiasmo Sin-t-tuh6lo-1
16 de enero de 2002:

Exceso de entusiasmo Togeth10
Ivanka
Ivanka
Mensajes: : 1505
Reputación: : 11
Mis links
User

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Lun Mayo 03, 2021 11:20 am

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Tragó saliva. Pues, al parecer, sus intenciones eran muy nobles pero había metido la pata hasta el fondo. Ahora solo le apetecía recriminarle a Lex que estaba siendo muy injusto con él, pero ni eso le salía siquiera. Había una parte en la que tenía razón: no tenía ni idea de quidditch, no se había enterado de medio partido y le hacía ilusión fardar de hermano. ¿Pero acaso era malo eso último? Y, con respecto a lo demás, ¡lo había intentado! Si no sabía más, era porque no le había dado más tiempo informarse, pero estaba dispuestísimo a aprender. Si no, se habría quedado en la biblioteca trabajando en vez de, claramente, perdiendo el tiempo haciendo una pancarta y animando en las gradas.

Y en lo que él pensaba como defenderse, saltó Alice. La miró con los ojos muy abiertos y lo detectó en seguida: la había ofendido a ella también. Conocía a su amiga y sabía que no estaba bien, sabía que lo más mínimo la hacía enfadarse o entristecerse y que estaba pasando por una época horrible. ¡Por eso había insistido en que le ayudara con la pancarta y fuera al partido a animar con él, para distraerla! ¡Y ahora estaban todos enfadados! Dios, ¿cómo podía haberle salido todo TAN mal? - Da igual, Alice. - Dijo con un hilo de voz, intentando paliar a la chica y mirando de reojo a su hermano. Mira lo que has hecho, pensó. Oh, y por supuesto Lex se lo leyó, lo notó en la forma en que le miró de repente. Porque a Lex le importaba tres pimientos lo que Marcus sintiera, que le diera miedo la legeremancia, tener la sensación de no poder ni siquiera pensar sin que te lo detectaran. Le daba exactamente igual, porque seguía metiéndose en su cabeza cuando quería, y ahora le estaba mirando con cara de acabarse de dar cuenta de la ofensa que les había hecho a los dos, aunque igualmente no bajándose del burro.

Tragó saliva porque se notaba un fuerte nudo en la garganta mientras oía las palabras de Alice, defendiéndole a capa y espada y diciendo muy clarito que él apoyaba a Lex en todas las circunstancias, cosa que su hermano se negaba a creerse. Marcus y Lex se miraban de reojo con reproche mientras la chica gritaba, aunque sobre todo la miraban a ella. Se estaba sintiendo fatal de que hubiera acabado poniéndose así, cuando él solo la quería animar. Y todo por culpa de su estúpida idea de hacerle una pancarta al estúpido de su hermano, al que no le gustaba absolutamente nada en el mundo, al parecer ni siquiera el quidditch, en vistas de su humor incluso habiendo ganado. Vale, podía entender el punto de exigencia consigo mismo, ¡pero era su primer partido y habían ganado! Es que no tenía ningún sentido ponerse así. Definitivamente, le gustaba estar de mal humor permanentemente.

Y entonces Lex saltó y Marcus se giró automáticamente. - ¡No le hables así! - Espetó, pero su hermano no había terminado. Y lo siguiente que dijo le golpeó en el pecho. - Pues quizás sí, por portarte como un insensible. ¡Ella también me ha ayudado a hacer esto y estaba animándote! - ¡¡Es que era injustísima su actitud de mierda!! ¿Pero qué bicho le había picado a su hermano? ¡Es que no se parecían en nada, no se parecía a nadie de su familia, porque nadie era tan antipático y desagradecido! Su defensa quedó en nada porque Alice ya estaba cuesta abajo y sin frenos con su enfado y tenía de sobra para defenderse sola. La miró cuando le dijo a Lex que lo tenía todo y volvió a notarse el nudo en la garganta y la opresión en el pecho. Pero eso no fue lo peor. Lo peor fue la respuesta de Lex. Y la de Alice.

Lo que hasta el momento era dolor y pena estaba empezando a transformarse en enfado. Apretó los dientes, frunciendo los labios e hinchando la nariz, y se giró hacia él. - ¿¿Te quieres callar?? - Le espetó bruscamente. - ¿¿Cómo se te ocurre decir eso...?? - Delante de Alice, pensó, pero se detuvo a tiempo. Su amiga odiaba que la trataran con condescendencia o pena, ¡¡pero es que solo a Lex se le ocurría renegar de su familia delante de una persona que tenía la suya destrozada!! Era para matarlo, por no hablar de lo mucho que le ofendía todo aquello. Afortunadamente, la frase quedó medio bien y no parecía estar inconclusa, así que retomó por otra vía. - ¿Sabes qué? ¡Ojalá Alice fuera mi familia, mucho más que tú, porque me entiende más que tú y a la vista está que me aprecia más que tú! Papá y mamá te adoran, ¡¡y yo llevo una semana hablando de lo orgulloso que estoy de ti!! - ¿Ves? Es que eso es todo lo que quieres, fama y publicidad y cosas perfectas de las que todo el mundo se tiene que sentir orgulloso. - ¡¡No!! ¡¡Quiero un hermano que se comporte como un hermano por una vez!! - Bramó. - ¡Alice tiene razón, no te lo mereces, porque no nos quieres! - Lex apretó los labios. - Eso no es verdad. - Marcus desencajó los ojos. - ¡¡Pero si lo acabas de decir!! Acabas de tirar a toda tu familia por tierra como si te estorbáramos. - Lex dio un paso atrás y agachó la cabeza. Eso, ahora modo animal acorralado, como si el malo fuera él.

- ¿¿Qué es exactamente todo eso que tienes que aguantar, eh?? - Preguntó Marcus, ofendido y cruzado de brazos. - ¿Es que te damos demasiado cariño? ¿Es que estamos demasiado orgullosos de todo lo que haces? - ¡¡Yo no soy perfecto!! - Bramó Lex. ¿Qué? Pensó Marcus con desconcierto, el enfado ya no le dejaba ni pensar y Lex a veces hacía eso, salir por una vía que no tenía nada que ver con lo que estaban hablando, solo por hacerse más la víctima. - No hace falta que lo jures. - Espetó Marcus. Lex frunció el ceño. - ¡Pues ya está! ¡No sé qué hacéis aquí perdiendo el tiempo en una cosa que no os gusta y con alguien que es un desastre como yo! ¡Id a ser perfectos por ahí y dejadme tranquilo! Yo no tengo la culpa de que a mí todo me salga mal y a vosotros todo os salga bien. - Marcus abrió los ojos como si Lex acabara de pronunciar una maldición imperdonable. ¿Acababa de decir delante de Alice que a ella le salía todo bien? Iba a matar a su hermano. De verdad que lo iba a matar.
Merci Prouvaire!


We are
Exceso de entusiasmo Alchem10

Exceso de entusiasmo Freyfirma

Exceso de entusiasmo Banner10

Together we are everything:

Exceso de entusiasmo Sin-t-10

Exceso de entusiasmo Nuestr10

Exceso de entusiasmo Lista10
Freyja
Freyja
Mensajes: : 3650
Reputación: : 136
Mis links
Poe - Nivel 5

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Lun Mayo 03, 2021 12:13 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
En el momento en el que oyó a Marcus defenderla, empezó a sentirse mal. Lex era más pequeño, era arisco y no tenía muchas habilidades sociales, y ella le estaba gritando. Estaba gritando al hermano pequeño de Marcus. Si Emma O'Donnell se enterara de que había gritado al niño de sus ojos, no la dejaría volver a entrar en casa O'Donnell en la vida. Pero es que estaba acabando con su paciencia, que estaba mermada desde la primavera pasada, pero empeoraba por segundos. Lo que no se esperaba en ningún caso, fue que Marcus le dijera a su hermano que ojalá fuera ella su familia. Se giró y le miró con los ojos muy abiertos, no se lo esperaba para nada. La familia era fundamental para Marcus. Y la estaba poniendo a ella por encima de su hermano. Lo último que se hubiera esperado, vaya. Pero Lex seguía haciéndola enfadar por encima de la emoción que aquello le pudiera causar. – ¡Y otra vez! ¿Tú es que no te quieres enterar? Marcus no necesita ninguna fama, solo quiere demostrar lo mucho que te quiere. ¿Por qué no lo aceptas y le quieres y ya está? ¿Por qué tienes que hacerle sentir mal?

Cuando dijo lo de "yo no soy perfecto" se quedó extrañada. ¿De qué estaba hablando ahora? – ¿Pero quien te ha pedido que lo seas? ¿Ves como no escuchas? Te digo que hagas lo que hagas ellos te van a querer. Eres tú el que está empeñado con que si no eres perfecto, que si caes mal... En vez de pararte y escuchar de verdad a quien intenta hablar contigo y hacer cosas buenas por ti. – Y entonces lo escuchó. Que a él todo le salía mal y a ellos todo bien. El nudo se le hizo más fuerte y los ojos se le llenaron de lágrimas. Sentía el corazón latiéndole en los oídos y le temblaban las manos. No, nadie la entendía. No podían ni imaginar ese dolor que quemaba, esos pensamientos que colonizaban a todas horas, contaminando cada buen momento de paz y descanso que vivías. Inspiró y miró a Lex. – Oh, pobre Lex. – Dijo, tan fría como había estado antes también. – Que no ha jugado como quería en un partido de quidditch. – Dio un paso hacia él. – ¿Ves como eres un niñato que no sabe lo que tiene? – Entrecerró los ojos. – No le desearía lo que he pasado yo a nadie... Pero ¿por qué no echas un vistazo a ver lo que es que no te salgan las cosas bien de verdad? – Dio otro paso, sin levantar la voz, pero con tono retador y enfadado. – Venga... Léeme la mente ahora. Léela, a ver si ves lo que son noches sin dormir y pensar que no puede ser que llores más, que se te tendrían que haber acabado las lágrimas, lo que es levantarte y que se te haya olvidado que tu madre ya no está. Lo que es oír llorar a tu padre cuando cree que nadie mira, o no tener a quién recurrir cuando tienes miedo o estás confuso. Prueba lo que es la vida en una casa que no es ni la mitad de grande y bonita que la tuya, y que desde que no tienes madre es como un páramo desangelado. O tu sueño, tener un hermano que no dice ni una palabra, a ver si cuando lo veas en mis recuerdos te parece tan bonito. Venga, Lex, hazlo. – El chico la estaba mirando con miedo. – ¡Hazlo! – Gritó. – Y entérate de una vez de lo que tienes y si lo desprecias, lo harás con conocimiento de causa. Y que me caes mal también. Retiro lo dicho el año pasado. Me caes muy mal. – Pero Lex la estaba mirando con auténtico terror. Nunca le había visto así.

De repente, se sintió como una auténtica arpía. ¿Qué estaba haciendo? Lex era un niño, un niño que no sabía lo que decía, que simplemente estaba enfurruñado por perder un partido... ¿Por qué le había dicho todo eso? De repente paró y relajó los miembros. No se reconocía. Esa no era ella. Y mucho menos era como su madre hubiera querido que fuera. Y a todo lo que aspiraba desde su muerte era a actuar como lo hubiera hecho ella. Dos lágrimas resbalaron por su cara. Se sentía tremendamente avergonzada. Y ojalá no hubiera dicho todas aquellas cosas en voz alta, porque ahora se había delatado al cien por cien delante de Marcus. Miró a ambos lados, como si no supiera qué hacer y salió corriendo en la primera dirección por la que se le ocurrió con tal de salir de allí. Necesitaba aire, viento. Respirar. Se estaba ahogando. "lo siento, mamá, perdón, no quería, lo siento" iba pensando. Pero se iba ahogando, y empezó de golpe a toser, como tosía ella. Las cadenas. Su madre. La tos.
Merci Prouvaire!


Última edición por Ivanka el Lun Mayo 03, 2021 3:39 pm, editado 1 vez


Exceso de entusiasmo JCqE0Sy

Exceso de entusiasmo QeBRfMJ
Golden Shields:


Alice Gallia
Exceso de entusiasmo V1mQwnV
Exceso de entusiasmo 8j7iw4a
Cause' Alice does belong with Marcus
Exceso de entusiasmo Wm7AwJV
Ante todo, amigos
Exceso de entusiasmo Giphy
Ay, los retitos
Exceso de entusiasmo Giphy
Un jour viendra tu me dira je t'aime
Exceso de entusiasmo Giphy[/center]

Juntos, somos el Todo:

Exceso de entusiasmo Sin-t-tuh6lo-1
16 de enero de 2002:

Exceso de entusiasmo Togeth10
Ivanka
Ivanka
Mensajes: : 1505
Reputación: : 11
Mis links
User

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Lun Mayo 03, 2021 3:22 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Se había quedado en el sitio, mirando a Lex sin salir de su asombro de lo que acababa de oír. Casi no se atrevía a mirar a Alice... Lo hizo cuando la oyó hablar, con esa voz que ya no era a gritos, sino de una frialdad que no le había oído hasta el momento. El corazón se le había acelerado de la propia tensión. Vio como ella se acercaba a su hermano y como su hermano cada vez parecía más un animalillo ceñudo y asustado. Debería de meterse en medio e intentar calmar las aguas... Pero se había quedado congelado en el sitio.

Y entonces Alice empezó a desafiar a su hermano a que le leyera la mente y viera... Esas cosas. Marcus tragó saliva, notando como le temblaban las manos, mirando a uno y a otro sin poder hacer nada. Sabía que su hermano estaba pasando un mal rato, pero por otro lado estaba muy enfadado con él, se lo había ganado a pulso. Y Alice... Estaba siendo dura, sí, pero le veía los ojos y sus palabras le dolían como agujas. No la quería ver así, no era el objetivo de ese día que se pusiera así. Y Lex había conseguido hacerla revivir todo ese martirio. Sentía tantas cosas que se había quedado en bloqueo absoluto, pero podía distinguir una palabra martilleando su cabeza: no. Las cosas no podían ser así, no debían ser así. Así no era como había configurado el día. Así no era como debían sentirse ni Alice ni Lex. Así NO.

Se le estaban humedeciendo los ojos solo de escuchar a Alice, porque aquello era... Horrible. Llevaba todo el verano pensando en ella, preocupado por ella, planteándose como estarían. Y, sin embargo, su mente se había negado a imaginárselo con tanta nitidez. Y ahora que la chica estaba diciéndolo... Sentía que debía hacer algo por sacarla de esa tortura de vida que describía, que no era justo, que no se la merecía. Que Alice era alegre y buena. Que esa... No era su Alice. Y él quería a su Alice de vuelta. El bramido le hizo dar un leve sobresalto y mirar instintivamente a Lex, rezando por una reacción adecuada, pero su hermano solo la miraba con miedo. Alice sentenció entonces que Lex le caía mal y se creó un espeso silencio, en el que él se quedó ahí plantado, sintiéndose un completo inútil que no sabía qué hacer. Y entonces, para aumentar su desazón y su desesperación, su amiga se fue corriendo. - ¡Alice! - Gritó tras ella, pero no sirvió de nada. Ya se había ido.

- ¿¿Ves lo que has hecho?? - Bramó, girándose a su hermano lleno de rabia y con los ojos llorosos. Lex estaba con la cabeza agachada, casi plegado sobre sí mismo. Después de la que había liado, ahora no se atrevía a mirarle. Tragó saliva, dignamente y alzando la barbilla, y se dispuso a irse tras Alice, pero Lex le agarró de la muñeca. Marcus se giró con mala cara. - ¿Qué? – Respondió de malas maneras. Ya le había dejado clarito que era un estorbo, ¿qué quería ahora? – Te he ofendido. – Marcus bufó. – Vaya, eres un lince, no sé como no estás en Ravenclaw. ¡Pues claro que me has ofendido! – Se giró, con el ceño fruncido y mirándole con decepción. - ¿Sabes? Quizás no he sido el mejor hermano del mundo, pero al menos lo he intentado. Tú ni lo intentas. Eres arisco y… ¡Eres malo conmigo! – Sentenció. – No sabes eso porque hayas usado la lógica humana, lo sabes porque me has leído la mente, y sabes de sobra que no quiero que hagas eso porque te lo he dicho mil veces. – No lo puedo evitar. – Se defendió Lex, más dolido que enfadado, pero Marcus no estaba ya para usar la comprensión, por lo que soltó una carcajada hiriente. – Ya, claro, pobrecito. – Volvió a bufar y se dispuso a irse.

- Dile a Alice que lo siento. – Marcus se giró de nuevo, con ofensa. – Le has hecho daño y lo está pasando muy mal. Si quieres pedirle perdón... – No por esto. – Dijo Lex, con la mirada ceñuda y cabizbaja. – Por… Lo de… Por… - Al parecer, su hermano no encontraba las palabras, y Marcus no salía de su incomprensión… Hasta que cayó. Abrió mucho los ojos, absolutamente indignado, y dio un paso hacia él. - ¿No le has dado el pésame aún? – Lex agachó aún más la cabeza y tensó los músculos, podía verlo aunque se estuviera agarrando las manos tras la espalda. Pero acababa de tocar la fibra sensible, muy sensible de Marcus, y eso hizo que la rabia le brotara más aún. Apretó los dientes y se acercó un paso más. - ¿No le has dicho nada? Fuiste al funeral. Nos volvimos con ella al castillo. Ha estado en nuestra casa en verano. ¡¡Llevamos aquí un mes!! – Lex no hablaba, solo fruncía tanto el ceño que estaba por juntar las cejas con la nariz, agachaba la cabeza aún más como si eso pudiera esconder lo vergonzoso de su comportamiento y empezaba a temblar como una hoja, pero conociéndole sería de rabia de verse regañado por su hermano. Y Marcus no podía tener más sentimientos dentro, y ninguno era bueno. Estaba enfadado, indignado, dolido y triste. Pero, sobre todo, estaba decepcionado.

- Díselo de mi parte. – Insistió Lex, con la voz temblorosa y taciturna. Marcus negó con la cabeza. – No. – Lex alzó la mirada, con un toque asustado, y Marcus le apuntó con un índice. – Si quieres decírselo, se lo dices tú. No pienso hacerlo por ti, no te lo mereces. Pero ¿sabes quien no se merece esto? – Bajó el índice y cerró los puños. – Ella. Alice. Siempre te ha tratado bien, está pasándolo fatal y aun así se pasó toda la tarde conmigo haciendo esa pancarta que tan poco te ha gustado, y ha venido a verte y a animarte aunque el quidditch no le interesa lo más mínimo. ¡Y a mí tampoco! Y solo ha sido por ti, y mira tú como te portas con ella. – Tragó saliva, notando como se le agarraba un nudo en la garganta, pero no por ello paró. - ¿Y sabes quién se portó también siempre bien contigo y con todos? Janet. Era muy buena, y parece que no la echas de menos. - Lex no paraba de apretar la mandíbula. Al menos ya no retiraba la mirada, pero se le notaba que estaba pasando un mal rato. De hecho, se le habían humedecido los ojos, pero no le iba a ganar llorando, porque Marcus en esas estaba igual o peor que él. Honestamente, a Marcus ya le daba igual como Lex se sintiera. – Si no has tenido problemas para decir todas estas cosas horribles que me han ofendido a mí y la han hecho ponerse así, también puedes darle el pésame. Y sinceramente, entiendo que le caigas mal a Alice. A mí también me caerías mal si no fueras mi hermano. – Echó aire por la nariz y sentenció. – No me extraña que estés solo. – Se dio media vuelta y se fue, dejando plantado a Lex en mitad de su adorado y estúpido campo de quidditch, y corriendo a buscar a su amiga.
Merci Prouvaire!


We are
Exceso de entusiasmo Alchem10

Exceso de entusiasmo Freyfirma

Exceso de entusiasmo Banner10

Together we are everything:

Exceso de entusiasmo Sin-t-10

Exceso de entusiasmo Nuestr10

Exceso de entusiasmo Lista10
Freyja
Freyja
Mensajes: : 3650
Reputación: : 136
Mis links
Poe - Nivel 5

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Lun Mayo 03, 2021 4:29 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Cuando salió corriendo, ni había mirado para dónde había ido, y entre las lágrimas y las toses, no se hallaba de dónde estaba. Seguía en los terrenos, al menos, se ahorraría esa bronca innecesaria de haberse salido al Bosque Prohibido o algo. Pero ahora mismo estaba hasta mareada y no sabía en qué dirección ir, así que simplemente observó los árboles. Venga, Gal, usa todo los que sabes de herbología y leyendas. ¿Qué necesitas? Esconderte. Un árbol que sirva para esconderse, un árbol donde poder guardar todos los secretos... Un espino. Un espino blanco, allí se escondían las hadas, aunque en octubre ya no tuviera flores, daba igual, era solo por elegir alguno. Corrió hacia él y se refugió bajo sus ramas caídas y de color grisáceo, pegada a su tronco. Al menos le vino bien encontrar al árbol tan decaído como ella, si se lo llega a encontrar con las ramas levantadas y llenas de flores blancas y brillantes, se hubiera deprimido aún más.

Puso la espalda contra el tronco y se abrazó las rodillas, metiendo la cabeza tras de ellas. ¿Por qué hacía eso? ¿Desde cuándo a ella le gustaba ver a un árbol decaído? Pero es que no soportaba felicidad de los demás. Su mundo era triste y atormentado, y odiaba cuando veía a alguien siendo feliz y despreocupado. Pero también odiaba cuando se ponían tristes o huraños, porque ¿qué sabrían ellos del sufrimiento? No sufrían como ella. No sufrían como su padre y su hermano. No sufrían como sufrió sus madre antes de morir. Levantó un poco la cabeza y alzó la mano a una de las ramas caídas del espino, empezando a quitarle las hojitas secas. – Te pesan las hojas, ¿verdad? No te cuidan muy bien. – Soltó una risita amarga, sin dejar de quitarle las hojas. – Ya, únete al club. – Soltó el aire que tenía en los pulmones y tosió un poco más. ¿Quién era aquella que la poseía y le hacía hacer cosas como hablar así a Lex? Si era como si fuera su hermano pequeño. No tenían mucha relación, pero ella adoraba a los O'Donnell, y pensaba que Lex también se merecía un poco de cariñito. Pero esa rabia que llevaba messes sintiendo se apoderaba de ella y necesitaba dejarla salir. Canalizarla. Y Lex había sido injusto con Marcus. Y ella quería a Marcus, le quería con todo el amor que pudiera quedar en ese corazón que no entendía.

Y como si le hubiera invocado, le oyó llegar, y dejarle una distancia prudencial. Normal, después de lo que le había hecho a su hermano. – Marcus... – No podía mirarle, necesitaba quedarse odiándose a sí misma, no hablar con él. – Siento lo que he hecho, ¿vale? Ya me disculparé, no... – Tragó saliva y se quedó mirando la tierra, con las manos apoyadas en ella y los ojos llenándose de lágrimas. – No puedo ser quien quiero ser. No puedo ser mi madre, mi madre nunca hubiera hablado así a un niño que solamente está enfadado... No pudo ser tu Alice, Marcus. – Dijo ya con la voz cortada por el llanto y la rabia, cerrando los puños entorno a la tierra. – No puedo seguirte en los retos, en el entusiasmo. Te mereces alguien que tenga ganas de vivir y de ser feliz, no yo que tengo... Dudas e ira. – El llanto la hizo sacudirse y toser otra vez, pero lo controló. – Vete, por favor. No quiero verte ahora. No puedo verte ahora. No me siento yo misma, así que no puedo ser la amiga que buscas, la que te mereces. – Y encima de todo no quiero ser solo tu amiga, pero eso es aparte.
Merci Prouvaire!


Exceso de entusiasmo JCqE0Sy

Exceso de entusiasmo QeBRfMJ
Golden Shields:


Alice Gallia
Exceso de entusiasmo V1mQwnV
Exceso de entusiasmo 8j7iw4a
Cause' Alice does belong with Marcus
Exceso de entusiasmo Wm7AwJV
Ante todo, amigos
Exceso de entusiasmo Giphy
Ay, los retitos
Exceso de entusiasmo Giphy
Un jour viendra tu me dira je t'aime
Exceso de entusiasmo Giphy[/center]

Juntos, somos el Todo:

Exceso de entusiasmo Sin-t-tuh6lo-1
16 de enero de 2002:

Exceso de entusiasmo Togeth10
Ivanka
Ivanka
Mensajes: : 1505
Reputación: : 11
Mis links
User

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Lun Mayo 03, 2021 6:09 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Ya no atendía a nada que no fuera buscar a Alice. Salió corriendo, mirando por todas partes, pero nada más abandonar el campo de quidditch vio a su amiga corriendo en dirección a los terrenos, perdiéndose entre los árboles. – ¡Alice! ¡Espera! - O no le escuchaba, o le estaba ignorando por completo, porque siguió corriendo. Pero él no se pensaba detener.

Al final la vio esconderse tras un espino bastante seco (normal, era otoño), por lo que no es que la ocultara demasiado. Aminoró la marcha, recuperando la respiración e intentando no llegar de golpe, sino prudentemente. Pero apenas se hubo acercado a ella y la chica le detuvo. A su primera frase negó con la cabeza. – ¿Disculparte? Ni hablar. Lex ha sido un insensible y un idiota, no te tenía que haber dicho eso, no sé ni cómo se le ha ocurrido. Lo siento muchísimo, Alice. No tenía que haberte pedido que vinieras conmigo. - Ni que le ayudara con la pancarta, ni que le acompañara al partido. Todo lo que había hecho había sido con la mejor de sus intenciones, pero le había salido totalmente del revés. Si no hubiera insistido en arrastrar a Alice por tal de no dejarla sola, probablemente la chica estaría ahora tan tranquila en la sala común, o en la biblioteca, o en el invernadero, en vez de ahí llorando por culpa de las palabras de su hermano y de su estúpida idea de ayudar a alguien que tendría que nacer de nuevo para que se le pudiera animar con algo.

"No puedo ser tu Alice", dijo entonces, y Marcus sintió una punzada de dolor en el pecho. No era justo. Violet se lo había dicho, la propia Alice se lo había dicho el día que... Bueno, el día del lago. Pero él se negaba a creerlo, se había empecinado en que Alice seguiría siendo Alice siempre, la misma que conoció el primer día, la que él adoraba tal y como era. Esto no era más que una mala racha, se le pasaría. Se le tenía que pasar. Los ojos se le abrieron con tristeza cuando le pidió que se fuera. Bajó la cabeza con pesar. No se quería ir, no podía, no quería dejarla sola, se moriría de pena y de culpabilidad... Pero entonces oyó otra vez una frase que ya solo la primera vez que la dijo le había chirriado, cuanto menos la segunda. "Que te mereces". No sabía qué quería decir con eso, pero si era un arma en contra de ella misma, ya le estaba faltando tiempo a Marcus para lanzarla lo más lejos posible.

– ¿Que me merezco? - Dijo con un punto de amargura más que notable, sin moverse de su posición, porque no quería cortarle su espacio o enfadarla más. – Acabo de arrastrar a mi mejor amiga, a la que solo intento ayudar y no paro de meter la pata, a salir corriendo a esconderse en un bosque y a llorar. Todo porque he provocado, no sé ni como, a mi hermano, que es un insensible, un desagradecido y un bocazas. Y lo peor es que puede que tuviera razón, que solo quisiera llamar la atención porque por fin puedo decir con orgullo que es mi hermano, porque hasta ahora tampoco es que me haya dado muchos motivos. Y te he arrastrado a ti, que no tenías nada que ver. - Echó aire por la boca. – Lo siento, yo... Solo quería distraerte, solo quería... Sé lo que te gusta hacer cosas de colores, y ver encantamientos nuevos, y que pasemos tiempo juntos ideando cosas... - Pero estaba claro que no era el momento. Y que solo estaba haciendo el ridículo y metiendo la pata.

– No tienes por qué ser tu madre, Alice, tú eres increíble tal y como eres. Y ese niño, como tú dices, te ha dicho cosas muy feas. Yo me he llegado a poner con él peor que tú por menos. - Eso era absolutamente cierto. – Y tú... Tú sigues siendo mi Alice. Eres mi amiga. Me da igual que tengas... Dudas, e ira, o que estés triste. Quiero decir, no me da igual, me encantaría verte contenta todo el tiempo. Pero si no lo estás... Yo solo quiero acompañarte. Estar contigo, hacer... Lo que pueda. - Bajó la cabeza y metió las manos en los bolsillos. – Aunque sea meter la pata. - Sorbió un poco por la nariz, en silencio, aunque fuera por guardarse la emoción. Lo último que necesitaba Alice, tal y como estaba, era verle triste también a él. No se había llegado a acercar, sabía que a Alice no le gustaba sentirse acorralada... Pero aún le quedaba algo que decir. – No quiero a otro alguien, quiero a mi amiga Alice. Esté como esté. -
Merci Prouvaire!


We are
Exceso de entusiasmo Alchem10

Exceso de entusiasmo Freyfirma

Exceso de entusiasmo Banner10

Together we are everything:

Exceso de entusiasmo Sin-t-10

Exceso de entusiasmo Nuestr10

Exceso de entusiasmo Lista10
Freyja
Freyja
Mensajes: : 3650
Reputación: : 136
Mis links
Poe - Nivel 5

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Mar Mayo 04, 2021 7:03 am

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Negó con la cabeza soltando el aire por la nariz. – Sí, pero es un niño, Marcus, que no sabe relacionarse con la gente, y yo, en vez de ser comprensiva ¿qué he hecho? Aterrorizarle... – Tragó saliva. – Y de paso meter esas imágenes en vuestras cabezas. Cosas que no necesitabais saber. Que nadie debería saber. – Soltó la tierra y se sacudió las manos, apoyándose en el tronco del árbol, rodeando sus rodillas y ocultando la cara detrás de ellas. – No se trata de haber ido contigo o no. Antes podías llevarme a todas partes, y no pasaba nada. Y ahora mira... – Se mordió los labios por dentro y se maldijo una vez más.

Resopló, cuando Marcus empezó a cargar aquello sobre él. – ¡A ver, Marcus! – Dijo casi gritando. Luego se retractó y bajó el tono. – Que nada de todo esto ha sido tu culpa. Que no tiene nada que ver lo que tú hagas con que a tu hermano le salga mal el partido y lo cargue contra ti, o que yo esté... Así... Y no pueda controlar mi temperamento. – Y dos lágrimas más le cayeron cuando dijo lo de que le gustaban las cosas de colores y los encantamientos. Marcus solo buscaba ser bueno con la gente, y más concretamente con ella, y de verdad que desearía poder disfrutar de aquellas cosas. Sentía que había roto la ilusión de Marcus, que lo haba hecho con todo su cariño... Alzó la cabeza y dio con la palma de la mano en la tierra. – Ven. – Sabía que le estaba dando su espacio, pero ahora lo que quería era tenerle más cerca, sentir que no le estaba echando a patadas de su vida o que era una arpía. – Sí que me gusta. – Dijo con suavidad. – Idear cosas contigo, y las cosas de colores, y las pancartas. Me encanta. Es solo que... Ahora las cosas malas superan a las buenas. Me gustaría que no fuera así, pero es que por mucho que me pasen cosas buenas, cuando me pasan malas... Me invaden. – Deslizó la mano por el suelo, sin mirarle, pero buscando la suya y rozándola con su dorso. – Nada de esto es culpa tuya, ni has hecho nada malo. – Suspiró buscando la manera de explicarse. – La forma que tienes de ser bueno con nosotros, de intentar alegrarnos, es la que usarías contigo mismo. – Se encogió de hombros. – Pero a veces... No es suficiente. O no es acertado, en el caso de tu hermano. Pero no creo que busques protagonismo ni nada de lo que te ha dicho Lex. Eres muy bien alumno, muy buen hermano... – Deslizó los dedos por su mano y al apretó. – Y muy muy buen amigo.

Se mordió el labio pensando en lo que le había dicho. – Pero si yo no soy como mi madre... No quedará nadie que sea como ella. – Dijo, mirándole por fin, con la cara surcada en lágrimas. – Y el mundo será un lugar peor si no hay alguien como Janet Gallia para ponerle amabilidad, y bondad y dulzura... Porque la vida era más bonita cuando ella estaba. – Dijo terminando en un sollozo. – Y sé que no puedo ser ella tal cual, pero puedo intentar actuar como lo haría ella. Todo el mundo me ha dicho siempre que me parezco a ella, pues eso es lo que quiero. Pensar que puedo consolar como ella consolaba, o ayudar, o siempre estar dispuesta a escuchar a los demás y sonreír... – Se limpió la cara con su mano libre. – Y ni si quiera puedo protegerte a ti que eres... – La persona a la que quiero. – Mi mejor amigo, de todas esas cosas que se me pasan por la cabeza. Y te hago sufrir. – Tomó aire y se arrastró por el suelo, apoyando la cabeza en el hombro de Marcus. – Pero supongo que peco de lo mismo que acusaba a Lex. Tú me quieres por ser tu amiga, aunque grite a tu hermano, aunque arruine un día que habías planeado para ser genial... – Se acurrucó un poco más junto a él, sintiendo su calorcito y su olor y cerró los ojos, porque solo con eso ya estaba un poco más en calma. – Quizá, aunque mi madre no esté y yo no pueda ser como ella, aún nos quedas tú, y el mundo puede seguir siendo un lugar bonito y amable. – Y se lo decía de corazón.
Merci Prouvaire!


Exceso de entusiasmo JCqE0Sy

Exceso de entusiasmo QeBRfMJ
Golden Shields:


Alice Gallia
Exceso de entusiasmo V1mQwnV
Exceso de entusiasmo 8j7iw4a
Cause' Alice does belong with Marcus
Exceso de entusiasmo Wm7AwJV
Ante todo, amigos
Exceso de entusiasmo Giphy
Ay, los retitos
Exceso de entusiasmo Giphy
Un jour viendra tu me dira je t'aime
Exceso de entusiasmo Giphy[/center]

Juntos, somos el Todo:

Exceso de entusiasmo Sin-t-tuh6lo-1
16 de enero de 2002:

Exceso de entusiasmo Togeth10
Ivanka
Ivanka
Mensajes: : 1505
Reputación: : 11
Mis links
User

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Mar Mayo 04, 2021 10:19 am

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Agachó la cabeza. Alice ya tenía suficiente con lo que tenía, pero encima era muy dura consigo misma... Aunque era verdad que había asustado a Lex, y un poquito a él también. Marcus no quería ni imaginarse por lo que Alice debería estar pasando, y William y Dylan, intentaba no pensar en ello y simplemente esforzarse al máximo por hacerla feliz. Pero esa era la realidad, por desgracia. Ahora le dolía el pecho solo de imaginar el verano que habían pasado... Y que, por desgracia, eso no iba a cambiar mucho más. Porque Janet no iba a volver.

Dio un leve sobresalto ante el grito. ¿Qué? ¿Qué había dicho ahora? De verdad que no podía meter más la pata ese día. Pero Alice, a pesar del bramido, bajó el tono justo después y le dijo que no cargara contra sí mismo. Ya, pues estaban apañados los dos, jugando a ver quien se autoinculpaba más. Volvió a agachar la cabeza con frustración y soltó aire por la nariz, pero entonces Alice le pidió que fuera. Y allá que fue él, ni medio segundo tardó en acercarse. Le resultaba incómodo estar tan lejos, hablarle a su espalda y ni siquiera saber como estaba, aunque por lo que escuchaba no era difícil intuir que estaría llorando. No se equivocó.

Se sentó junto a ella y entristeció la expresión. Odiaba verla así, y odiaba no poder hacer absolutamente nada para remediarlo. Al contrario, todo lo que hacía parecía hacerla sentir aún peor. Aunque cuando le dijo que sí que le gustaba todo eso, esbozó una leve sonrisa hacia un lado. Pero las cosas malas invadían a las buenas y le robaban todo el protagonismo. Lo sabía, lo entendía. Y lo único que desearía era eliminar todas las cosas malas del mundo para que Alice pudiera ser la Alice que él había conocido siempre sin que nada ni nadie se lo impidiera... Pero no tenía tanto poder ni control sobre las cosas, hasta lo que creía que podía controlar, que era hacer una simple pancarta y pasar un buen rato en un partido, se le había descontrolado. Miró sus manos cuando notó el roce de la chica, y siguió escuchando con toda la atención que podía prestarle, apretando su mano justo después en respuesta. Sonrió con tristeza. – Ojalá fuera suficiente. - Rodó los ojos. – Bueno, eso de buen hermano... - Estaba por verse. Pero prefería quedarse con lo último, por lo que esbozó una sonrisilla. – Pero me conformo si crees que soy un buen amigo. - O eso le diría a ella. Por dentro seguía sintiéndose la persona más impotente del mundo, porque tenía una amiga destrozada y él no podía hacer literalmente nada. Y aun así sabía que, en cuanto se le pasara esa sensación, lo volvería a intentar. Y no dejaría de intentarlo hasta que volviera a ver a Alice feliz. Porque no iba a perder a su Alice. Porque él tenía razón, Alice siempre sería la misma. Violet se equivocaba.

Entonces empezó a hablar de su madre y le miró, con las lágrimas cayendo por su rostro, y a Marcus se le rompía el corazón en mil pedazos. Se acercó un poco a ella por el suelo y pasó un dedo por su mejilla para limpiárselas, odiaba verla llorar, a él le gustaba la Alice sonriente. Lo peor es que tenía toda la razón: la vida era más bonita cuando Janet Gallia estaba en ella. – También es más bonita cuando Alice Gallia hace de las suyas. - Dijo sin pensar. Se le escapó una risilla. – Vaya, cuando sea prefecto me voy a arrepentir de haber dicho eso, ¿verdad? - Bromeó, y justo después tragó saliva. Vaya sarta de tonterías estaba diciendo, pero le habían salido del corazón, en un intento desesperado por hacerla reír. La miró. – Pero ya lo haces. Tú siempre sonríes, y a mí me ayudas un montón, y me escuchas. Solo que... Te pareces mucho a tu padre. Pero esto es bueno, y bonito. Hay una parte de tu madre que vive en ti, no toda, porque la otra parte es de William, pero una parte sí. Y quizás la otra parte viva en Dylan, también se parece mucho a ella. - Era un niño muy dulce y cariñoso, y parecía tener un don para saber como se sentía la gente a pesar de lo pequeño que era. – Es solo que... Ahora estás triste, Alice, porque esto es... Es muy duro. - Y yo no sé como arreglarlo. Es que no podía dejar de martirizarse con ello. – Seguro que tu madre ha tenido momentos en los que estaba triste y no podía sonreír tanto, pues a ti te pasa igual. Pero tú también sabes sonreír y... - Bajó la cabeza y se encogió de hombros. – Supongo que eso era lo que intentaba conseguir hoy. - Aunque hubiera caído en saco roto.

No pudo evitar mirarla con ligera sorpresa. ¿Protegerle ella a él? ¡Él estaba bien, ella era la que estaba mal, era Marcus el que debería estar haciendo algo! Negó levemente con la cabeza, pero la chica seguía hablando, hasta que apoyó la cabeza en su hombro. Soltó aire por la nariz y apretó un poco más su mano, escuchándola. Y cuando terminó la rodeó con su brazo para abrazarla suavemente. – Tú no me haces sufrir, Alice, todo lo contrario. Me encanta estar contigo, ya lo sabes. Eres mi amiga, por eso estoy aquí. Es solo que... No me gusta verte así, y quisiera poder hacer algo y... Que no sufrieras. - Dijo con tristeza. Apoyó la mejilla en su pelo. – Ojalá supiera ese hechizo. El de hacer un mundo bonito y amable y... - Que siempre fueras feliz, pensó. Ahora se odiaba a sí mismo por la de veces que se había irritado con Alice por su espíritu curioso que la llevaba a hacer locuras, a reírse sin parar y a no valorar los peligros, solo disfrutar, trepar a todas partes, curiosear y correr. Ahora la veía ahí, llorando en el suelo detrás de un espino seco, y se le partía el corazón. Solo quería poder saber cuál era el hechizo que la hiciera volver a como estaba antes, que lo solucionara todo... Pero sabía que eso no existía.

Tragó saliva, porque no quería que Alice le viera llorar y pensara que se lo había provocado ella, porque no era así. Era su propia impotencia y tristeza la que le habían agarrado un nudo en la garganta. Se acercó un poco más a ella, sin soltar su abrazo, y dijo. – Yo siempre voy a estar contigo, Alice. Y que el mundo sea un lugar más bonito porque... Estamos juntos, y ya está. - Seguía con la mejilla apoyada en su pelo y sus brazos rodeándola. – Y si quieres desahogarte, puedes hacerlo. Puedes contarme lo que quieras, yo te escucho encantado, puedo pasarme horas aquí si lo necesitas. O también podemos irnos y hacer cualquier otra cosa y ya está. Y si no quieres ninguna de las dos... Podemos quedarnos aquí, simplemente así, en silencio. Y nada más. No me importa. - Dejó escapar el aire por la nariz, en silencio. – No tienes por qué decir nada si no quieres. Yo solo quiero... Estar. Aquí, contigo, para lo que tú quieras. - Porque, por desgracia, es lo único que puedo hacer.
Merci Prouvaire!


We are
Exceso de entusiasmo Alchem10

Exceso de entusiasmo Freyfirma

Exceso de entusiasmo Banner10

Together we are everything:

Exceso de entusiasmo Sin-t-10

Exceso de entusiasmo Nuestr10

Exceso de entusiasmo Lista10
Freyja
Freyja
Mensajes: : 3650
Reputación: : 136
Mis links
Poe - Nivel 5

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Mar Mayo 04, 2021 1:30 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Suspiró de nuevo en el hombro de Marcus. Odiaba ponerle triste por el mero hecho de que se pusiera así, pero también porque sacar a Marcus de la autoflagelación y las ideas fijas era más difícil que sacarla a ella y eso era mucho decir. – Eres un buen hermano. Es Lex el que no se merece que le trates tan bien. Es egoísta y tiene muy mala idea. No justifica que yo me haya puesto así con él, pero tampoco quiero que pienses que tu has hecho nada malo. – Alzó la cara y le miró. – Eres un buen hermano, demasiado para él. Y eres también muy buen amigo. Demasiado para esta loca. – Cuando lo decían así, en aquel contexto, le hacía hasta gracia. Otra cosa más que era solo de ellos dos.

Tuvo que reírse cuando dijo lo de que s iba a arrepentir. – No, no soy tan mala. Aunque sabía que te gustaban mis locuras. – Y probablemente ni eso, y se lo estaba diciendo para hacerla sentir bien, pero cogería lo pudiera con lo que tenía. – Pero te prometo que cuando seas prefecto no infringiré la ley... – Apretó los labios y soltó una risita. – Mucho. Pero pronto ser prudente, eso sí. – Se rio otro poquito. Al final siempre conseguía hacerla reír, el muy bandido. Suspiró cuando Marcus nombró las cosas en las que se parecía a su madre. – Ya no sonrío tanto... Y ella no solo ayudaba a quien conocía y era su amigo. Es que tendí una sensibilidad especial para hacer sentir bien a la gente. – Pero si que era verdad que esa parte pudiera ser que viviera en Dylan y en su don para percibir los estados de ánimo. ¿su madre había tenido momentos triste? Sí, podía ser. Alguna vez, cuando hablaba de Ilvermony y de sus hermanos se ponía más alicaída... Pero triste, triste... Bueno quizá ella no se había dado cuenta. Quién podía saberlo ya, ahora que se había ido. Se abrazó al brazo de Marcus y sonrió. – Mira, ya lo has conseguido. Aunque sea este rato. Aunque sea un momento. Es una sonrisa más en los miles de sonrisas que Marcus O'Donnell ha sacado de mí.

Algo se removió dentro de ella cuando dijo lo de que le encantaba estar con ella. Y sabía que no significaba lo mismo para los dos pero... Era tan fácil sumergirse en aquel sentimiento... Llenó el pecho de aire y notó como, poco a poco, podía ir respirando mejor. Cerró los ojos en silencio cuando dijo lo del hechizo. – Sería un hechizo irreal. – Dijo casi susurrando. – Como la amortentia. No te enamoras de verdad. – Tragó saliva para deshacer el nudo de su garganta. – No sería realmente feliz solo por un hechizo. Sería solo una ilusión de felicidad... – Sonido de medio lado. – La felicidad de verdad hay que trabajarla. – Y apretó la mano de su amigo, porque sabía que realmente lo decía en serio, que quería hacerla feliz, porque así era Marcus, se autoimponía cosas, y una de ella era que ella estuviera bien. Y, dicho fuera, a ella le halagaba, pero le presionaba también, por no querer defraudarle en sus esfuerzos.

Sí que lo es. – Dijo con la voz tomada por la emoción. Si estaba él, el mundo era simplemente perfecto. Sin más. Y él se puso a enumerar todas las cosas que podía a hacer por ella, pero Gal ya las sabía más que de sobra. Se separó y se puso de rodillas, mirándole y girada completamente hacia él. – ¿Te ha pasado alguna vez que vas a oscuras por un sitio y no puedes encender una luz? Vas a tientas, y tú quieres llegar a la puerta y salir de ahí, pero como no ves, puedes tirar o romper algo. – Se quedó mirándole a los ojos por un instante. – Pues eso es exactamente lo que me pasa a mí ahora mismo. Estoy en la oscuridad, intentando salir. Pero como no veo nada, solo la negrura, igual tiro algo por el camino. – Y sin pensarlo muchos se lanzó a sus brazos, como si intentara no ahogarse, como si Marcus fuera el puerto más seguro que existiera. – Lo siento de antemano si rompo algo. Es solo que no lo veo. – Murmuró con la cabeza apoyada en su hombro. – Te prometo que estoy buscando la luz. Y que la voy a encontrar. Por mí, por nosotros... – Y cerró los ojos, concentrándose solo en el calorcito que le daba Marcus, en lo reconfortante que era abrazarle. Con eso, la vida merecía la pena.
Merci Prouvaire!


Exceso de entusiasmo JCqE0Sy

Exceso de entusiasmo QeBRfMJ
Golden Shields:


Alice Gallia
Exceso de entusiasmo V1mQwnV
Exceso de entusiasmo 8j7iw4a
Cause' Alice does belong with Marcus
Exceso de entusiasmo Wm7AwJV
Ante todo, amigos
Exceso de entusiasmo Giphy
Ay, los retitos
Exceso de entusiasmo Giphy
Un jour viendra tu me dira je t'aime
Exceso de entusiasmo Giphy[/center]

Juntos, somos el Todo:

Exceso de entusiasmo Sin-t-tuh6lo-1
16 de enero de 2002:

Exceso de entusiasmo Togeth10
Ivanka
Ivanka
Mensajes: : 1505
Reputación: : 11
Mis links
User

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Mar Mayo 04, 2021 6:41 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
La escuchó con una muequecita en los labios no demasiado convencida, pero lo que dijo le hizo sonreír y dejar escapar una risa muda. – Ya te lo dijeron cuando te pusieron conmigo en la barca, que yo era un niño muy bueno. - Le dio un toque con el índice en la nariz. – En la justa medida para la chica loca. - Rio un poco y volvió a apoyarse en su pelo. – Tus locuras están bien, de vez en cuando. Es divertido. Y mejor que las hagas tú a que las haga yo, en vistas de como salió mi torpe intento de travesura en verano. - Mejor ni se acordaba, que se le ponían los pelos de punta y se le cerraba el estómago otra vez.

Al menos Alice estaba abandonando la tristeza por un ratito y bromeando, y él claramente le siguió el rollo, rodando los ojos y bufando flojito y fingidamente. – No mucho, dice. Y te lo tendré que agradecer y todo. - La miró con los ojos entrecerrados y, sin soltar su abrazo, le picó las costillas con la mano libre. – No pienso tener piedad contigo, Gallia, que lo sepas. - Amenazó en falso, entre risas. Pero lo siguiente que dijo le hizo sonreír con orgullo y alivio, y apretarla un poquito más, cariñosamente. – Me doy por satisfecho, entonces. - Y le dio con el dedo en la mejilla, justo en el hoyuelo que confirmaba que estaba sonriendo. Era todo lo que quería, verla sonreír.

En eso tenía razón: el hechizo sería irreal, solo una ilusión. Pero le resultaba tan fácil pensar que solo con un hechizo podía conseguirlo... Y entonces dijo algo que le hizo reaccionar. – Es verdad. - Confirmó. ¿Qué forma de pensar indigna de un Ravenclaw es esa, Marcus? Una solución fácil, tss. Como bien decía Alice, las cosas se conseguían trabajando, no con un hechizo fácil. Así de desesperado estaba para haberlo pensado siquiera. – ¿Sabes lo bueno? Que nosotros somos Ravenclaw, se nos da muy bien trabajar. - La movió un poquito en su abrazo. – Y se nos da bien trabajar juntos. - Tendría que enfocarlo por ahí.

La chica se movió entonces y se puso frente a él. Atendió a sus palabras y asintió lentamente a su pregunta, aunque ciertamente Marcus no recordaba haberse metido nunca en un sitio totalmente a oscuras, pero entendía el punto. Y entonces Alice se lanzó a abrazarle, y casi sintió el dolor de la chica en su propio pecho. La abrazó con fuerza y cerró los ojos. Se mantuvo unos segundos simplemente así, en silencio, hasta que tomó aire y dijo. – Te ayudaré a encontrarla, te lo prometo. Y si no la hay, la haré yo. Y si rompes algo, no te preocupes, yo lo arreglaré. - Sonrió levemente, sin soltarla. – Esos hechizos sí me los sé, al fin y al cabo. - Bromeó en tono ligero, pero no la soltó, al contrario. Solo la apretó un poco más y cerró los ojos. Desde que habían vuelto a Hogwarts no se habían abrazado de esa forma, con tanta intensidad, y una parte de él sentía que estaba canalizando su dolor, su frustración y su impotencia en ese abrazo. Y, a la vez, dándose energías el uno al otro. Él le daría todas sus energías si pudiera, toda la luz que tuviera dentro. No quería una Alice perdida en la oscuridad. No si él podía evitarlo.

Un sollozo le hizo abrir los ojos. Ay, no, ¿qué había dicho ahora? La separó con suavidad, con mirada preocupada, y se apresuró a decir. – No, por fav... - Pero Alice no estaba llorando. Obviamente se alegró, pero frunció el ceño un poco extrañado. Si no había sido ella, ¿quién había sido? El sollozo volvió a repetirse y Marcus giró la cabeza en dirección al sonido, atendiendo. Había alguien llorando por allí. – Creo que no eres la única que está a oscuras. - Se levantó y le tendió la mano. – ¿Me ayudas a darle un poquito de luz a alguien? - Preguntó con una sonrisa leve. Tan pronto la chica se levantó, intentó seguir el sonido del llanto. No estaba muy lejos, ¿quién era? ¿Y qué le pasaba? Por favor, no podía con más dramas en el día de hoy. ¿Qué pasaba ese año, en serio?

El sonido se iba intensificando conforme caminaban hacia el bosque, pero empezaban a llegar a la linde del Bosque Prohibido y eso le incomodaba, por no hablar de que... Pues eso, estaba prohibido entrar. ¿Pero y si había un alumno allí perdido? Afortunadamente, encontraron a la persona que lloraba hecha un ovillo bajo un árbol. – ¿Hola? - El niño levantó súbitamente el rostro y abrió mucho los ojos, unos ojos muy verdes, parecidos a los suyos. Se daban bastante aire, de hecho, porque el otro también era moreno y con el pelo rizado. Solo que mucho más pequeño. El niño abrió mucho los ojos y se puso de pie de un salto, corriendo hasta él y abrazándose a sus piernas. - ¡Gracias! - Dijo entre sollozos. Marcus abrió los ojos como platos y miró a Alice. ¿Gracias por qué? Si no había hecho nada. Para una cosa que NO había hecho en el día de hoy... - Eres Marcus O'Donnell, ¿verdad? - Dijo el niño, alzando la cabeza. Oh, vaya, ¿le conocía? Eso sentaba muy bien. – Sí. Tú eres de primero de Ravenclaw, ¿no? - En niño asintió enérgicamente. - Colin Evans. - Confirmó el chico, y de repente pareció darse cuenta de que seguía agarrado a sus piernas y se separó. - Perdón. - Sorbió por la nariz y se limpió la cara con la manga. – ¿Qué haces aquí? ¿Te han hecho algo? ¿Por qué lloras? - El niño parecía más asustado que triste, y su respuesta se lo confirmó. - Me he perdido. Me gusta el quidditch, y... Querría entrar en el equipo, cuando pueda hacer las pruebas, así que... Quiero ver todos los partidos... Para enterarme bien... Ayer vinieron mis amigos porque jugaba Ravenclaw y era el inicio de la liga... Pero... Hoy no quería venir nadie... Y... - Hablaba entrecortado, tratando de regular la respiración y el llanto. - Cuando el partido ha terminado, he bajado por la parte de atrás... Pensando que saldría a los vestuarios... Porque quería hablar con el buscador de Slytherin... Pero he salido por otro sitio y... Me he liado, y me he puesto a andar... Y me he perdido. Y me daba miedo seguir andando y meterme en el Bosque Prohibido. - Marcus frunció los labios y miró a Alice. Pobre chico. – No te preocupes, nosotros te acompañamos a la sala común. - Mirando de soslayo a la chica, esbozó una sonrisa ladeada y dijo. – Se nos da bien ayudar a gente perdida. -
Merci Prouvaire!


We are
Exceso de entusiasmo Alchem10

Exceso de entusiasmo Freyfirma

Exceso de entusiasmo Banner10

Together we are everything:

Exceso de entusiasmo Sin-t-10

Exceso de entusiasmo Nuestr10

Exceso de entusiasmo Lista10
Freyja
Freyja
Mensajes: : 3650
Reputación: : 136
Mis links
Poe - Nivel 5

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Mar Mayo 04, 2021 7:36 pm

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Sí, eso le dijeron. Lo que no le contó nadie es que iba a ser tan bueno que iba a hacer que su corazón se acelerara cuando se portara así con ella. Y solo estaba siendo... Marcus en estado puro. ¿Por qué no podía sentirse... Como siempre? Era raro. En fin. No necesitaba preocuparse de ese problema ahora. O sí. Porque le decía eso de que trabajaban muy bien juntos, que era cierto, y sabía lo importante que era decir eso para Marcus, y que le hacía pensar que, realmente podía ser que pegaran más de lo que parecía... ¿No?

Y ya para rematar, aquel abrazo tan fuerte y aquellas palabras. No le cabía duda de que Marcus encontraría la luz en cualquier parte, y confiaba en que la agarrara siempre así de fuerte y la arrastrara con él. Daría lo que fuera por no soltarle, o por soltarle y mirarle a los ojos y volver a besarle como haba hecho el otro día. Solo por volver a sentir esa adrenalina, esa sensación tan única... Aunque luego la llenara de dudas. Inspiró profundamente y soltó el aire por la nariz suavemente, intentando calmar la tormenta de su interior. – Lo sé. – Dijo simplemente. Pero entonces Marcus empezó a quejarse y la separó, a lo que ella le miró extrañada. – ¿Qué? – Preguntó frunciendo el ceño. Pero entonces lo oyó también, un llanto. ¿Sería Lex? No lo creía, la verdad, y esperaba que no fuera así porque sí que no se iba a perdonar a sí misma en la vida. Por supuesto, Marcus ya había activado el modo prefecto prematuro y le tendió la mano, que ella tomó, asintiendo con una sonrisa. Aunque le hubiese gustado quedarse un rato allí a solas con Marcus... Ahora seguro que querría volver y estar con los demás y... Bueno, casi que mejor así.

El llanto sonaba cerca de ellos, pero peligrosamente cerca también del Bosque Prohibido, y Gal sabía a ciencia cierta que a Marcus le darían los siete males si ese era el caso, así que tendría que entrar ella sí o sí. – Oye ¿y si es una de las criaturas que imita sonidos de los humanos para atraer víctimas, como el wendigo? – Dijo con los ojos muy abiertos y con demasiado entusiasmo. – Es broma, eh... – Pero justo encontraron la fuente de los llantos. En cuanto vio al chico, le recordó inmediatamente al Marcus de primero, con esos ojazos verdes y los ricitos en la cabeza. Se echó encima de su amigo como si fuera la panacea y dio las gracias y pidió perdón casi al mismo tiempo. Lo dicho, madera de prefecto. Y encima le conocía. Claro, si es que Marcus no pasaba desaprecibido. – Hola, Colin. – Dijo ella con media sonrisa, agachándose frente a él, aunque ella no era mucho más alta que el chaval. – Yo soy Gal, choca. – Dijo ofreciéndole la palma abierta. Colin la chocó con una sonrisa y los ojos llorosos aún. – ¿Gal? Qué nombre más raro. – Ella se tuvo que reír. – Sí. Me llamo Alice Gallia, pero todos me llaman Gal. – El chico asintió como si fuera el asunto más grave del mundo. – Has ido a ver el quidditch, ¿eh? Eres un buen Ravenclaw, alguien muy inteligente dijo que para aprender hay que mirar durante años, y ya luego, después de mucho tiempo, si acaso empezar a practicar. – Ella alzó la mirada significativamente hacia Marcus, recordando con cariño a Lawrence, y Colin asintió, muy de acuerdo. – Pero deja ya de llorar, ¿vale? No pasa nada, nos vamos los tres al castillo.

Mientras iban andando Colin iba mirando a Marcus como quien mira a Dios, con una admiración indecible. Ese debería haber sido Lex. Eso era exactamente lo que se merecía Marcus. – ¿Es verdad que puede haber un wendigo imitándome? – Gal chasqueó la lengua, vaya con la capacidad recepción del niño. Buscador no sabía, pero como cazador sería fantástico – No no, estaba de broma con Marcus, no hay wendigos en Gran Bretaña. ¿Y centauros? ¿Me podría haber comido un centauro? – Tuvo que aguantarse una risita y miró a Marcus por encima de la cabeza de Colin. – Si no fuera por lo del quidditch, diría que es hijo tuyo. – Dijo con tono de broma, luego enfocó a Colin de nuevo y dijo. – No, centauros tampoco. Además, no estabas en el Bosque, no pasa nada, los terrenos son seguros. – Pero el chico volvía a mirarles de hito en hito. – ¿Sois prefectos vosotros también? – Ella negó con la cabeza y una sonrisa. – Solo hay dos prefectos por casa. Pero Marcus lo va a ser el año que viene, cuando se vaya el que está ahora. Ya lo verás. – Dijo ampliando la sonrisa y mirando a su amigo con las cejas alzadas. Colin volvió a mirarle y asintió con pasión. – Sí, sí, va a ser el mejor prefecto del mundo. – Estaba entrando ya al castillo, cuando vio que la Condesa estaba muy puesta en la puerta y, en cuanto la vio, fue corriendo hacia ella. La levantó del suelo y se dio cuenta de que llevaba una carta de su padre, reconocía la lacra y la letra. – ¡Oh mira! – Dijo levantándola ante Marcus. – William Gallia, seguro que tiene ganas de saber de nosotros. – Señaló a Colin con la barbilla. – Te dejo bien acompañado, voy a leerla y quizá para la respuesta te busque y así le hacemos alguna cosilla chula tipo la pancarta. – Realmente le daba un poco igual la pancarta, pero sabía que la carta le haría llorar solo de pensar en su padre solo y triste, con Dylan sin decir una palabra y... Marcus no se merecía ennegrecer su día así otra vez, no cuando había conseguido remontarlo con Colin. Le guiñó un ojo al chico, mientras se alejaba y dijo. – Cuídamelo, Colin. En seguida subo. – Y mantuvo la sonrisa hasta estar lo suficientemente lejos de todo.
Merci Prouvaire!


Exceso de entusiasmo JCqE0Sy

Exceso de entusiasmo QeBRfMJ
Golden Shields:


Alice Gallia
Exceso de entusiasmo V1mQwnV
Exceso de entusiasmo 8j7iw4a
Cause' Alice does belong with Marcus
Exceso de entusiasmo Wm7AwJV
Ante todo, amigos
Exceso de entusiasmo Giphy
Ay, los retitos
Exceso de entusiasmo Giphy
Un jour viendra tu me dira je t'aime
Exceso de entusiasmo Giphy[/center]

Juntos, somos el Todo:

Exceso de entusiasmo Sin-t-tuh6lo-1
16 de enero de 2002:

Exceso de entusiasmo Togeth10
Ivanka
Ivanka
Mensajes: : 1505
Reputación: : 11
Mis links
User

Volver arriba Ir abajo

Exceso de entusiasmo Empty

Miér Mayo 05, 2021 10:47 am

Exceso de entusiasmo
CON Alice EN Campo de quidditch A LAS 11:00h, 4 de octubre de 1998
Menos mal que estaba demasiado centrado en encontrar a Colin y no prestó mucha atención al comentario de los wendigos, porque ya lo que le hubiera faltado esa mañana. Eso sí, la mirada de reojo a su amiga se la echó. Wendigos... Que cosas tenía... Se lo llega a decir de noche y ya tenía la pesadilla asegurada.

Lo que sí que se le daba bien a su amiga, aparte de darle sustos innecesarios, era hacer amigos nuevos. Con apenas un par de gestos y palabras hizo a Colin sonreír, y por ende a Marcus, que miraba la escena encantado. Al final, la distracción para Alice había llegado de manera fortuita, demostrándole una vez más que de nada servía tenerlo todo bajo control, que al final las cosas pasaban de forma casi aleatoria. Si tan solo pudiera cambiar sus esquemas mentales con tanta facilidad. Le devolvió la mirada con una sonrisa iluminada cuando dijo esa frase de su abuelo. Alice y su memoria, siempre se quedaba con todas sus cosas, no podía hacerle más ilusión. Estaba claro que estaban diseñados para ser amigos. Y que podía hacerlo, podía conseguir que estuviera contenta, que saliera de esa oscuridad. Tenía que conseguirlo como que se llamaba Marcus O'Donnell, porque Alice se lo merecía.

Se dirigieron al castillo y Marcus no podía evitar mirar de reojo a su amiga con una leve sonrisa, comprobando que, al parecer, estaba un poco mejor. Aunque cuando el chico preguntó lo de los wendigos rodó los ojos y miró a Alice con cara de circunstancias. Y por eso había que tener cuidado con lo que se decía y delante de quien se decía. Suspiró al comentario de que podría ser hijo suyo. Ya, muy graciosa, tenía fama de miedica pero él prefería llamarlo prudente. – Bueno, los centauros no comen humanos así que lo veo poco probable. Pero son muy territoriales y no se llevan bien con nosotros, nos tienen un poco de manía ancestral. Una historia muy larga. - ¿Me la cuentas? - Marcus le miró con una sonrisa. Vaya, no estaba acostumbrado a que la gente le pidiera que le contara lo que había leído, más bien al contrario, le decían que hablaba mucho. – ¡Claro! En cuanto lleguemos a la sala común, te enseño un libro muy chulo que tienen allí y te cuento la historia. - Miró de reojo a Alice. Eso estaba bien, gente más pequeña que te tuviera de referente. No veía la hora de ser prefecto, pensaba matarse por conseguir el puesto.

– Los terrenos son seguros, sí, pero es importante no traspasar la linde del Bosque Prohibido porque una vez allí, no sabes lo que te puedes encontrar. - Matizó el comentario de Alice, por si acaso quedaban dudas. Cuando ella dijo que seguramente sería prefecto, sonrió ampliamente, erguido y orgulloso, mirando a Colin. El chico le devolvía una mirada que, estaba seguro, era muy parecida a la que él le echaba a Howard Graves cada vez que le veía. Admiraba muchísimo a su prefecto cuando estaba en primero, era su modelo a seguir. Quería ser eso. Quería generar esa admiración y ayudar a los alumnos más pequeños como Graves y Harmond habían hecho con él. El chico no dudó en categorizarle de mejor prefecto del mundo y él se echó a reír. – Vaya, gracias. Eso espero. - ¿Desde cuando tenía un fan? ¿Y cómo había pasado eso? Pero si ese chico apenas llevaba en la escuela un mes y casi no se habían cruzado. ¿Pensarían Howard y Anne eso de él cuando les perseguía como un patito por la sala común?

Nada más entrar en el castillo se encontraron con la Condesa Olenska, que portaba una carta. Sonrió cuando dijo que era de William. – ¡Qué bien! - Le gustaba saber de él, siempre solía hablar de sus investigaciones y hechizos nuevos en sus cartas... Al menos en los años anteriores, claro. Aunque eso empezó a decaer un poco a finales del año pasado... En fin, se alegraría si decía que estaba bien. Alice quería leerla en privado, pero se había apuntado a lo de la pancarta y Marcus ya estaba más que comprado con eso. Asintió sonriente y confirmó. – ¡Perfecto! Luego nos vemos entonces. - Miró al chico y le hizo un gesto de la cabeza. – ¿Vamos? - El otro se apresuró en seguir sus pasos de vuelta a la sala común, sin dejar de mirarle con los ojos ocupándole toda la cara. Era una sensación rara, pero... Estaba bien.

- El otro día, en Transformaciones, la Profesora Fenwick nos enseñó a transformar una cerilla en una aguja. Dijo que la última vez que un alumno había hecho esa transformación perfecta a la primera había sido hacía tres años, y que ahí estaba el diez, que no pensaba ponerle esa nota a nadie que no consiguiera igualarlo. - Marcus se aguantó una sonrisilla. – ¿Y lo consiguió alguien? - Colin negó con la cabeza. Marcus se encogió de hombros. – La Profesora Fenwick es muy exigente. Da un poco de miedo, pero se aprende mucho con ella. - El chico le seguía mirando, como si deseara preguntarle algo. Al final, disparó. - Fuiste tú, ¿a que sí? - A Marcus se le escapó la sonrisilla que se estaba guardando y el chico dio un saltito y se puso delante de él. - ¡Lo sabía! No lo quiso decir, pero yo fui a preguntarle al final de la clase. Me dijo "compruébalo tú mismo", y me dio un listado enooooorme con transformaciones perfectas registradas desde que ella era alumna. ¡¡Increíble!! Le gustaban tanto las transformaciones que, desde que está en primero, se ha puesto a registrar toda la gente que lo ha hecho perfecto. - Marcus abrió los ojos. Eso sonaba demasiado a competitividad Slytherin. - La primera de la lista era ella, ¡y la segunda no aparece hasta quince años después! Y también era de Slytherin. - Marcus se mojó los labios, de nuevo guardándose una sonrisa. Quince años después, una alumna de Slytherin con un talento especial para los hechizos y con la que Fenwick tuviera cierta rivalidad... Le quería sonar. – Por casualidad no se llamaría Emma Horner, ¿verdad? - El niño abrió los ojos como platos. - ¡Sí! ¿¿Cómo lo sabías?? ¿También has visto esa lista? - Marcus soltó una carcajada. No le hacía falta ver la lista, ya se había encargado Petra Fenwick de recalcárselo bien clarito. – No, pero... Es que esa chica es mi madre. - Al niño casi le da un pasmo, abriendo mucho los ojos y la boca. - ¡¡¿¿EN SERIO??!! - Marcus se guardó la risa otra vez, pero es que aquello era muy gracioso. Dios, ¿de verdad se le veía así en primero? Qué mono. Pero mejor dejaba las historias alucinantes o a ese chico le daría un infarto antes de llegar a la torre.

- Oye, y el O'Donnell que juega en el equipo de Slytherin, ¿es tu hermano? - Ah, ese tema ya no le hacía tanta ilusión. Frunció una sonrisa un poco más artificial y asintió. - ¡Qué guay! ¿Me lo presentarías? Es que es muy bueno, ha pasado las pruebas a la primera. Le vi en los entrenamientos, pero no me atrevo a hablar con él. Es muy serio. - Ya. Muy serio era una bonita manera de decir que no había quien hablara con Lex. - Quiero felicitarle por haber ganado. - Marcus pasó el brazo por los hombros de Colin, chasqueando la lengua. – Ya, eso... Mejor otro día. ¿Por qué no hablas mejor con Jacobs? Es prefecto y buscador, hoy tiene que estar muy contento. - Trató de desviar, mientras subían las escaleras hacia la Torre Ravenclaw. Qué fácil sería la vida con un hermano como Colin...
Merci Prouvaire!


We are
Exceso de entusiasmo Alchem10

Exceso de entusiasmo Freyfirma

Exceso de entusiasmo Banner10

Together we are everything:

Exceso de entusiasmo Sin-t-10

Exceso de entusiasmo Nuestr10

Exceso de entusiasmo Lista10
Freyja
Freyja
Mensajes: : 3650
Reputación: : 136
Mis links
Poe - Nivel 5

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba