Tree Of Life :: SquadTramas Squad :: Épocas pasadas :: Laberinto de Pasiones
Tree Of Life
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.
2 participantes

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Dom Dic 12, 2021 2:40 pm por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
Edwin había regresado a casa tras una encantadora jornada charlando con antiguas amistades que habían regresado a la localidad a causa de las festividades que tendrían lugar durante el periodo estival. El joven Sinclair pensó que tendría que ir incluyendo a su Lilibet en algunos de estos eventos sociales. Aunque su amiga no se lo dijera, él estaba seguro de que tendría que sentirse sola allá donde estaba, alejada de las amistades que había forjado durante su ausencia.

Cuando regresó a casa, percibió en el ambiente un aroma a flores que le resultaba familiar. Frunció el ceño, pensativo, y preguntó al servicio si había ido alguna muchacha preguntando por él. «Solo ha venido la señorita Fairbanks», le respondió su ama de llaves. «Se encuentra charlando con vuestro hermano en la biblioteca», apostilló. Edwin la miró durante unos instantes de prolongado silencio hasta que fue capaz de responderle con un simple «oh» que de seguro lo habría hecho parecer un idiota.

«¿Chris charlando con una mujer?», pensó. «¿Voluntariamente?»

Algo había en aquella sencilla declaración que no terminaba de cuadrarle. Subió las escaleras, llamó cortésmente a la puerta y asomó por ella antes de preguntar.

Hola, Lilibet — esbozó una sonrisa —. Me habían dicho que estabas aquí, ¿querías verme?

¡Hola, Edwin! — replicó ella con alegría. — Pues… — se sumergió un instante en sus pensamientos antes de responder. — ¡Ah, sí! Venía a traerte tu cuaderno, te lo has olvidado esta mañana, en el lago.

¡Ah! Sí, es cierto. Pero no tendrías que haberte molestado. Una mujer como tú no debería ir sola por las calles ahora que es tan tarde.

Ella frunció el ceño, como sin comprender a qué se refería, y abrió mucho los ojos cuando comprobó a través de la ventana que, efectivamente, los había alcanzado el ocaso.

¡Madre mía! ¡Qué tarde es ya! Ay, y yo aquí sin darme ni cuenta… — dejó la tacita de té en su sitio y procedió a prepararse para su marcha. El joven dejó que se despidiera cordialmente de su hermano y la acompañó hasta el vestíbulo. — Qué vergüenza, por favor, y qué bueno es tu hermano, que no me ha dicho nada, aunque seguro que le haya molestado.

Pero… ¿cuánto tiempo llevas aquí? — quiso saber Edwin.

Unas horas, toda la tarde… — suspiró. — ¿por qué?

Pero… — volvió a repetir, deteniéndose frente a ella. — ¿Con Christopher?

Ella lo miró como si le hubiese preguntado por qué la lluvia cae hacia abajo.

¿Con quién iba a estar si no?

Edwin dejó por imposible tratar de comprender la situación y la guardó hasta que llegó a su casa. Al día siguiente, se encontró pensando en cómo había podido mantener una conversación con Christopher de más de dos minutos, siendo él parco en palabras como era, y se sorprendió a sí mismo haciendo sus propias averiguaciones al respecto de lo que había ocurrido.

· · · · ·

Al cabo de la semana comenzaron a florecer los rumores sobre un baile organizado por una de las más boyantes fortunas del condado. Damas y caballeros comenzaban a elucubrar con quién se encontrarían en el evento y a quién podrían atrapar. Poco después llegó a casa de los Sinclair la invitación a una velada que se anticipaba prometedora.




You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :
Sáb Ene 15, 2022 7:20 am por Timelady
Una velada prometedora
Evento social
Contrariamente a lo que ella habría deseado, su madre había seleccionado para el baile un vestido color crema que, pese a su gran elegancia y la calidad del tejido, poco destacaría entre las demás jóvenes de su edad que irían vestidas en el mismo tono.
Sin embargo, Margerite Brydges no era una dama que se conformara con poco y estaba convencida de que ese color favorecía aún más su piel aceitunada y sus ojos y cabellos oscuros, desde luego mucho más que a cualquiera de las demás cuya palidez y cabello claro las hacían parecer panecillos a medio hornear.
Y si eso fuera poco, en su tocado se incluían unas carísimas plumas que la hacían parecer un poco más alta.

El salón de bailes de los Denham, al que entró del brazo de su hermano, estaba a la altura de su reputación. No era la primera vez que asistía, claro, pero en cada ocasión la decoración era diferente y ella se empeñaba en encontrar esos detalles o buscar si había algo repetido de otras ocasiones, meros entretenimientos para soportar las charlas sobre algodón e industria a la que se veía arrastrada hasta que la permitían reunirse con las otras muchachas de su edad para poder hablar y divertirse un poco.
Y bueno, al menos desde que la señorita Esther era quien se encargaba de organizarlos, tenían por costumbre incluir un entretenimiento especial para los presentes. Cosa que daba al baile mucho más interés.

En aquella ocasión no era menos. Unas cintas para reunir parejas de baile entre los invitados, se conocieran o no, rompiendo de esa forma el protocolo social que implicaba que un caballero tuviera que pedir ante todos permiso a la dama. Edmund estaba escandalizado, mientras que Margerite no podía esperar para saber quién sería el caballero que tendría una cinta a juego con la suya.
Y también a confirmar si la señorita Denham había hecho trampas para que el afortunado fuera el pretendiente al que todos sabían que favorecía, pese a que sus padres no se decidían a confirmar el compromiso.





Una velada prometedora DTpeCbz
Nothing is true, everything is permitted
Timelady
Timelady
Medusa - Nivel 6
Timelady
Timelady
8674Mensajes :
584Reputación :
Dom Ene 16, 2022 11:28 am por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
Los Fairbanks eran algo escépticos en lo que respectaba al baile que se había organizado en el condado. El matrimonio creyó en un principio que tal vez no sería lo más adecuado asistir a un evento social de semejante índole dadas sus particulares circunstancias, mas su hija los terminó convenciendo de que difícilmente encontrarían mejor oportunidad para retomar amistades perdidas y establecer nuevos vínculos con la alta sociedad del lugar que en un baile de esas características.

Así pues, dándose los tres por convencidos, escogieron sus mejores galas, en parte para dar la mejor de las impresiones y en parte porque, aunque no quisieran reconocerlo, estaban emocionados por volver a formar parte de la sociedad que los había acogido después de tanto tiempo alejados de ella.

Ponte el azul, Lilibet, querida — le recomendó su madre cuando la vio adentrarse en las profundidades de su armario en busca de un atuendo que se correspondiera al evento —. Siempre te ha sentado bien.

La joven Fairbanks eligió un vestido del más pálido de los azul del cielo, ceñido en el pecho y holgado a partir de él, con un chal con bordados tan detallados que llevaría horas descifrarlos. Recogió sus cabellos en un elaborado peinado con brillantes decoraciones de plata.

¿Lo ves? — dijo ella. — Perfecta.

· · · · ·

En el salón de bailes de los Denham no cabía un alfiler. Allá donde mirase había damas y caballeros de las más nobles familias del condado charlando animadamente en lo que esperaban instrucciones de los anfitriones del evento. A los Fairbanks les resultó complejo encontrar alguna cara conocida entre el gentío, pero el padre de Lilibet logró distinguir a los Sinclair entre la multitud, y así se lo hizo saber al resto de su familia.

— Mira, Lilibet, ¿no son los Sinclair aquellos de allí?

Oh, ¿lo son? — inquirió ella al no ser capaz de verlos desde su posición.

— Sí, eso creo… Estoy viendo a Edwin, sí, sí.

Lilibet sonrió. Sus rizos dorados no pasaban desapercibidos en ninguna parte.

¿Y a Christopher?

Su padre alzó algo más el mentón para buscarlo.

— Sí, a él también.

¿Crees que podremos ir a saludarlos? Me gustaría agradecerles la hospitalidad que nos han dispensado.

Claro, ¿por qué no? — Lilibet entrelazó su brazo con el de su madre y marcharon juntos hacia donde ellos se encontraban. Los alcanzó con una brillante sonrisa en el rostro. Edwin correspondió su gesto y se aproximó a ella para recibirla con un abrazo.

Lilibet, querida, ¿cómo estás? — Inmediatamente se dirigió a sus padres, que no parecían en absoluto molestos por el gesto del joven. — Es un placer volver a verlos, señores Fairbanks.

— Gracias, hijo — replicó su padre con complacencia.

No sabes cómo me alegro de veros, Edwin — le dirigió una mirada cómplice a Christopher antes de regresar junto a su madre.




You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :
Sáb Ene 22, 2022 8:18 am por Timelady
Una velada prometedora
Evento social
Aquel era uno de los grandes eventos de la temporada, uno al que ni siquiera su padre podía negarse a ir con una de sus magníficas excusas y por consiguiente su hijo mayor tampoco podía ponerlas.
Si bien, Christopher debía admitir que no le resultaba tan tortuosa la idea de aquel baile, pues pensaba que por las relaciones de sus familias era más que probable que se reencontraran con los Fairbanks y al menos eran personas con las que la conversación se volvía realmente interesante. Y no podía evitar recordar que había disfrutado bastante de aquella tarde en compañía de Lilibet, cuando se ponían al día sobre el tiempo transcurrido desde la última vez que pudieron hablar.

Pero eso no quitaba que estuviera un poco en tensión.
Después de todo la perspectiva de que Lady Denham hubiera preparado una de sus "ridículas" sorpresas para que los jóvenes se relacionaran le causaba bastante irritación. O quizá fuera la insistencia de su madre en que debía participar sin duda alguna. No podía ser que no hubiera puesto el ojo en al menos una de las bellas flores del jardín social, como le gustaba llamarlas.

Quiso la providencia que al poco de entrar en el salón, las incómodas palabras de su madre se vieran acalladas por la presencia de los Fairbanks y su educado gesto de acercarse. No tan educado, sin embargo, la forma en que su hermano abrazó a Lilibet, como de costumbre, reclamando sus atenciones para sí.

- Señores Fairbanks, señorita Fairbanks, me alegra volver a verles. -Saludó cortésmente, apretando la mano del caballero y besando con delicadeza el dorso de las de las damas que le escoltaban.- Espero que me permita mencionar que está muy hermosa hoy, señorita Fairbanks. -Se permitió decir, apreciando cómo el azul de su vestido hacía destacar sus ojos. Para sorpresa de todos, aquella intervención sucedió sin que su madre hubiera de darle un codazo o hacer una alusión directa para sacarle un cumplido para la dama.

Su padre, en aquel momento, decidió hablar con el señor Fairbanks de los negocios de la zona y reclamó la atención de su hijo mayor para librarle de conversaciones insustanciales. Pese a que en cualquier ocasión, aquella intervención, le habría hecho apreciar la complicidad con que su progenitor le trataba, no podía evitar sentir cierto desasosiego al despedirse de las damas y su hermano con una leve inclinación, cruzando miradas con Lilibet.




Una velada prometedora DTpeCbz
Nothing is true, everything is permitted
Timelady
Timelady
Medusa - Nivel 6
Timelady
Timelady
8674Mensajes :
584Reputación :
Vie Ene 28, 2022 8:49 am por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
Precedido por jornadas dedicadas por entero a los cuchicheos, llegó al fin el día del baile de los Denham. Era un acontecimiento como pocos se recordaban en los últimos años. La novedad había sacudido al condado, que despertaba del letargo en el que se había sumido, inducido por el invierno y por las escasas oportunidades de socialización que ofrecían las largas noches de frío en contraposición con las cándidas invitaciones al divertimento que traía consigo la primavera.

Ni siquiera Christopher, con su conocida aversión a todo tipo de evento social, había podido resistirse. Tantas noblísimas familias acudirían al salón de baile que sería de necios desaprovechar la oportunidad de entablar nuevas amistades, que mientras para el mayor de los Sinclair no serían si no una manera de buscar nuevos acuerdos comerciales, para Edwin era una manera de recordar lo mucho que disfrutaba de la compañía de cualquier persona que le ofreciera una buena conversación.

Acudió al baile con el corazón henchido de expectativas y un aspecto radiante. Edwin se deleitaba con las salas llenas de gente, con los murmullos que dejaba tras de sí, las miradas casuales que no lo eran tanto. Sonrió al encontrarse con los Fairbanks. Para él eran ya parte de su familia, por lo que no se molestó en seguir el protocolo para saludarlos. Al fin y al cabo, a ellos tampoco les importaba.

Su hermano, sin embargo, sí recibió a los Fairbanks con la cortesía esperada, aunque cuando Edwin lo miró vio algo distinto en su rostro. Por primera vez, no se había puesto una máscara para ocultar el hastío que le producía tener que relacionarse con otras familias.

«Oh, eso es nuevo.»

Por primera vez, había halagado el aspecto de una mujer sin haber recibido antes un codazo en las costillas por parte de su madre.

«Eso… sí que es nuevo.»

Os lo agradezco, señor Sinclair — replicó la interpelada con un gesto más divertido que tímido, parecido al de las doncellas con las que coqueteaban los caballeros. Edwin miró a su amiga, buscando su complicidad, para preguntarle qué estaba ocurriendo, pero ella pareció no darse cuenta de ello, dejándolo solo con sus pensamientos.

«¿Qué está pasando aquí?»

Tenía la sensación de haber comenzado a leer un libro por la mitad.

— ¿Sabéis cuándo van a empezar a entregar las cintas? — preguntó la señora Sinclair. — ¡Qué curiosidad!

Supongo que no tardarán demasiado.

Todos conocían el novedoso sistema de emparejamiento de los Denham, quizá idea de su heredera, para mezclar a hombres y mujeres por azar y no por afinidad. Edwin sospechaba que sería cosa de la joven para escapar del compromiso que su familia tenía ya preparado para ella.

Si me disculpáis — no le agradaba demasiado estar perdiéndose lo que quiera que estuviera ocurriendo con Christopher, en especial por si su súbita amabilidad era producto de algún tipo de enajenación mental, pero no le quedaba de otra —, voy a comprobarlo.

Se perdió entre la gente mientras sus familias charlaban para seguir a las personas que ya portaban una cinta en sus muñecas hasta el corazón del salón. Dos trozos de tela que unirían a dos jóvenes mientras durase la fiesta. A Edwin le entregaron el suyo, del color del tallo de una rosa. A su lado una dama hizo recibió también su cinta. La muchacha le resultaba familiar, estaba seguro de haberla visto antes.

Oh, ¡señorita Brydges! Me alegro de verla aquí —  Era la hija de los Brydges, de la cual no sabía mucho, aunque sí lo suficiente como para saber que se podía entablar una conversación casual con ella. — ¿Qué color os ha tocado?




You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :
Sáb Ene 29, 2022 3:51 pm por Timelady
Una velada prometedora
Evento social

Sus padres habían encontrado a unos familiares lejanos y amistades de tiempo ha con los que pasar la velada. Margerite encontraba de lo más acertado que permitieran a sus hijos vagar por la sala a solas, permitiéndoles plena libertad para entablar sus propios lazos salvo cuando tenían a bien presentarles a alguna figura que debería captar sus intereses de un modo u otro.
De momento, seguía acompañando a Edmund, que era algo parco en palabras y, para su desgracia, no era el tipo de hombre que aprovechaba la compañía de su hermana para acercarse a alguna joven con la que entablar conversación. No, él era más dado a buscar a sus compañeros de caza y otros muchachos de su edad que ni siquiera tenían la decencia de deslizar un cumplido en su dirección antes de ignorarla por completo.
A su lado, la idea de arreglarse para un baile terminaba resultando un auténtico desperdicio.

Sin embargo, siempre podía contar con sus buenas amigas, que se acercaban para rescatarla prometiendo que no la dejarían sola. Y su querido hermano, a regañadientes, tenía que ceder a falta de argumentos con los que retenerla.
Y así fue cómo la dulce Georgiana Naylor la rescató de las garras del aburrimiento, para contarle, una vez que fueron libres, que ya estaban comenzando a repartir las cintas para el baile.

Las dos muchachas caminaron del brazo hasta llegar a la mesa donde atentos criados hacían el reparto. Y con suma delicadeza uno de ellos anudó en su muñeca una cinta del color de la lavanda floreciente.
Sin poder evitarlo, aunque con el disimulo, sus ojos se desviaron hacia el caballero que a su lado, recibía una cinta también, tratando de ver si se trataba de su misteriosa pareja. Pero no era así.

No obstante, el joven tuvo a bien saludarla. Margerite esgrimió una de sus encantadoras sonrisas, antes de realizar una educada inclinación.- Es un placer encontrarnos, señor Sinclair. -Le saludó. No es que hubiera compartido demasiadas conversaciones con aquel joven, pues no estaba entre el círculo íntimo de su hermano, pero entre las damas, sí era bastante mencionado su nombre por su habitual cortesía.- El lavanda. -Respondió, alzando su muñeca para que pudiera ver la cinta.- Al parecer no tendré el gusto de contar con su compañía durante el baile. -Añadió, pensando que no le habría importado que así hubiera sido.- Y quizá no tenga tanta fortuna, mi color no ha sido reclamado por ningún caballero todavía. -Comentó, echando un vistazo nuevo a la bandeja y descubriendo la cinta que se correspondía con la suya.- ¿Qué hay de vos?




Una velada prometedora DTpeCbz
Nothing is true, everything is permitted
Timelady
Timelady
Medusa - Nivel 6
Timelady
Timelady
8674Mensajes :
584Reputación :
Dom Feb 06, 2022 3:14 pm por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
El cumplido de Christopher Sinclair había encendido las mejillas de la joven, que habría deseado tener un abanico tras el que ocultar el pueril sonrojo que le había coloreado el rostro. Aunque aquello no fuera más que una simple fórmula de cortesía, tuvo un gran impacto en Lilibet, que había pasado gran parte de su adolescencia sin más compañía que la de su familia. Era la primera vez que estaba en un evento social de semejante calibre, y no podía evitar sentirse divertida con todo lo que ocurría a su alrededor.

¡Qué curiosidad! — asintió al tiempo que la señora Sinclair. La mujer comenzó a charlar sobre los asistentes con los señores Fairbanks y Lilibet decidió no intervenir en la conversación. Al fin y al cabo, no tenía nada que aportar. Después de tanto tiempo fuera, los únicos que se acordaban de a quién habían dejado en el condado eran sus padres. Al cabo de un tiempo observó que Christopher parecía tan poco interesado en la conversación como podía estarlo ella, así que se acercó a él con cierta discreción para sacarlo de su aburrimiento. — ¿Con quién cree que le van a emparejar? — Sabía que era cuestión de azar, pero quería saber si el mayor de los Sinclair tenía ya a alguien en mente con quien compartir la velada. — Yo… supongo que no tenemos otra opción más que confiar en el destino — se encogió de hombros y esbozó una sonrisa que pretendía tranquilizarla más a ella misma que a su interlocutor.

— Oh, mira, ya se empieza a ver a los invitados con las cintas — señaló la señora Sinclair —. Edwin debe de estar al llegar, aunque… quizá sería buena idea que fuérais a buscarlo — miró a Christopher y a Lilibet —. Conociéndolo, puede que ya haya buscado a su pareja de baile, y no querréis quedaros sin vuestras cintas, ¿verdad que no? — Era una pregunta que no buscaba una respuesta. — Venga, id, ¡id! Nosotros nos quedaremos por aquí.

Lilibet carraspeó y miró a Christopher.

¿Me acompaña, señor Sinclair?

Quizá fuera la última oportunidad que tuvieran de estar juntos hasta que terminase el baile, y Lilibet no quería desaprovecharla.




You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :
Dom Feb 06, 2022 4:14 pm por Timelady
Una velada prometedora
Evento social
Christopher no era el tipo de hombre dado a hacer cumplidos a las damas por pura cortesía, pensaba que el valor de las palabras residía en que se dijeran cuando se pensaban realmente. Y en el caso de la Lilibet lo había hecho porque ciertamente consideraba que estaba hermosa y también porque tenía la intención de hacerla sentir bien y acogida en aquella, que era su primera, reunión social.

Si bien el tema de los lazos le parecía un absurdo, por deferencia a su madre y la joven, prefirió no comentar en voz alta sus opiniones y simplemente vio a Edwin alejarse mientras sus padres comenzaban a compartir conversación sobre los presentes. Seguramente si el tema escogido hubiera sido los negocios y la industria, habrían conseguido su atención, pero seguir hablando de las familias a las que conocían, si bien entendía la necesidad de poner al día a los Fairbanks, le aburría sobremanera.
Quizá por eso, la cercanía de Lilibet le hizo agradecer su presencia también ahí, aún cuando el tema escogido fuera aquel.

- Me temo que el juego consiste en no saber quién será hasta el momento del baile. -Se lamentó, odiaba un poco aquel tipo de sorpresas. Se preguntó, al escuchar sus siguientes palabras, si la joven tendría a alguien en mente al pensar en su pareja ideal e irremediablemente creyó que seguramente Edwin sería de su preferencia. Aún a su pesar, prefería que fuera él, alguien que trataría a Lilibet con la debida consideración, antes que cualquier otro.- Espero que el destino esté de vuestro lado, señorita Fairbanks. -Asintió, con una sutil sonrisa, fijando sus ojos en los ajenos.

Podría haber añadido algo más, como que no le importaría en absoluto ser su pareja aquella noche, pero la voz de su madre, acaparando su atención impidió que dijera nada más. Por poco que le gustase ser mangoneado de aquel modo, no pudo sino ofrecer su brazo a Lilibet.- Con gusto la escoltaré, señorita Fairbanks.

Ambos caminaron entre los grupos de personas hasta encontrar el lugar donde se disponían las cintas. Edwin estaba allí junto con la señorita Brydges y no pudo evitar preguntarse si sería su pareja para aquella noche. Había un corro de damas esperando su turno, mientras que los caballeros parecían haber avanzado con más rapidez.

- Me adelantaré, si lo permite y avisaré a Edwin que estamos aquí, quizá pueda presentarle a la señorita Brydges, es algo llamativa, pero quizá os resulte una compañía entretenida. -Comentó, aunque sin mucho convencimiento. En su opinión, el apelativo "llamativa" no era la mejor de las características de una dama, pero entendía que no todo el mundo pensaba como él y esa animada personalidad de la joven morena podría resultar en alegrar la velada de Lilibet.




Una velada prometedora DTpeCbz
Nothing is true, everything is permitted
Timelady
Timelady
Medusa - Nivel 6
Timelady
Timelady
8674Mensajes :
584Reputación :
Miér Feb 09, 2022 7:42 am por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
La señorita Brydges iluminó su rostro con una sonrisa. Era una muchacha con elegancia en sus gestos, pulidos por los mejores educadores que se pudieran encontrar en el condado. Edwin amagó un mohín cuando oyó la respuesta de la joven. Lo cierto es que no le habría importado disfrutar de su compañía.

Qué lástima — suspiró —. Solo espero que el azar os empareje con un caballero a vuestra altura — miró en derredor expresando cierta desaprobación por los hombres que por allí se acercaban —. Mi color es el verde oscuro — le mostró la cinta —. Una verdadera pena, combinaría mucho mejor con vuestro vestido, ¿no os parece?

Poco después los interrumpió la aparición de Christopher y Lilibet. Venían tomados del brazo, tal y como dictaba el protocolo, pero a Edwin le sorprendía que su hermano no se hubiese zafado de su acompañante en el preciso instante en el que no tuviera la atenta mirada de la señora Sinclair analizando cada uno de sus gestos.

Señorita Brydges — comenzó —, le presento a mi hermano, Christopher Sinclair — esperó a las muestras de cortesía oportunas antes de señalar a su amiga —, y a Elizabeth Fairbanks, una amiga de la familia. La señorita Fairbanks ha estado fuera del condado durante unos años y ha regresado hace bien poco — le explicó.




You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :
Sáb Feb 12, 2022 8:24 am por Timelady
Una velada prometedora
Evento social

El joven Edwin era un derroche de cortesía y galantería como cabía esperar de cualquier hombre que no tuviera la cabeza llena de aburridos números como su hermano. Ciertamente lamentaba la posibilidad de que el azar la emparejara con uno de esos individuos.
Por ello asintió a sus palabras, ojalá y pudiera emparejarse con alguien a su altura, o como poco que le ofreciera una conversación entretenida y encantadores bailes.

Observó la cinta de color verde del joven Sinclair e hizo un ligero mohín al escucharle.- Cierto es. Habría destacado sobre estos guantes claros. -Comentó. No es que el color lavanda le desagradara, ni mucho menos, pero no podía perder la oportunidad de destacar en un nuevo aspecto, aunque solo fuera por la cinta de su muñeca.

La conversación se cortó al acercarse una pareja. Margerite reconoció al hermano de Edwin, por haber coincidido en más eventos y porque era una de esas personas que contaban con la simpatía de su hermano por tener "la cabeza en su sitio". Lo que le sorprendió fue verle acompañado de una joven dama a la que no era capaz de ubicar.
Así que por un instante se preguntó si le habría cazado una forastera, dado que nunca había mostrado interés en ninguna de las damas con las que había coincidido. O ella lo sabría.

- Señor Sinclair. -Realizó una inclinación ante el caballero cuando fueron presentadas y él se la devolvió.- Mi querido hermano lamentará no tener el placer de vuestra conversación hoy, aunque estoy seguro de que entenderá vuestros motivos al veros acompañado de una dama. -A la que Edwin tuvo a bien presentarle poco después, explicando además el motivo por el que no la conocía. Siempre atento el menor de los hermanos.

Margerite dibujó una alegre sonrisa para dedicarle a la joven.- Señorita Fairbanks, es un placer conoceros y permitid que os de la bienvenida. Si bien parece que los Sinclair se han ocupado de ello y que se alegran sinceramente de vuestro regreso. Y creedme, -añadió en un tono confidencial, dirigiendo una discreta mirada al brazo del caballero a su lado, cuya fama era más que conocida.- eso dice mucho de vos.

El mayor de los Sinclair pareció removerse un poco incómodo, lo que a la joven Brydges solo le causó un divertimento que trató de no mostrar.- Creo que iré a recoger una de las cintas, ahora que estáis en excelente compañía. -Pronunció, casi dirigiéndose únicamente a la señorita Fairbanks.

La dama no perdió tiempo y decidió continuar la conversación.- ¿Es este vuestro primer evento? -Preguntó con entusiasmo.- Sería maravilloso si así fuera, porque os permitirá ampliar vuestro círculo sin apenas esfuerzo al emparejaros con alguien que quizá no os conozca aún. -La daría a conocer rápidamente, no cabía duda. No todas las jóvenes recién llegadas tenían tanta suerte.- Aunque quizá vos hubierais preferido compartir el baile con vuestros conocidos, creo recordar que nuestro acompañante aquí presente -Apuntó señalando a Edwin.- tiene fama de ser todo un maestro. Si bien nunca he tenido el placer de comprobarlo por mí misma.




Una velada prometedora DTpeCbz
Nothing is true, everything is permitted
Timelady
Timelady
Medusa - Nivel 6
Timelady
Timelady
8674Mensajes :
584Reputación :
Lun Feb 14, 2022 7:50 am por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
Lilibet sabía que al mayor de los Sinclair no le entusiasmaban los eventos que se dejaban en manos del azar. Sin embargo, la joven tenía la intuición de que también él querría saber con quién habría de bailar por algo más que simple hastío hacia el misterio que envolvía todo aquello.

Lo mismo os digo, señor Sinclair — asintió antes de internarse con él en una densa multitud que clareaba allá donde repartían cintas los criados. A ambos lados de la sala había hombres y mujeres que lanzaban miradas cargadas de significado a aquellos valientes que tomaban las cintas sin vacilar —. Oh, claro — Lilibet soltó a su acompañante y lo dejó marchar —. La señorita Brydges… — repitió para sí, sin conseguir evocar un recuerdo suyo.

Siguió la estela de Christopher para encontrar a Edwin acompañado de una dama de piel tostada. Tenía los cabellos, oscuros como las noches de luna nueva, recogidos en un elegante peinado de impresionante detalle. Su rostro era ovalado, de delicadas proporciones. Lilibet estaba segura de que no la había visto nunca, pero también de que a partir de ese día ya no la olvidaría.

Es un placer, señorita Brydges — se inclinó ante ella con cortesía —. Gracias — replicó ante su bienvenida, pero cuando su interlocutora continuó hablando, terminaron encendiéndosele las mejillas —. Muchas gracias — repitió, algo aturdida, sin atreverse a lanzar una mirada a Christopher, que aún se mantenía a su lado.

Desconocía a qué se podía referir la señorita Brydges, mas eso no fue óbice para que la hija de los Fairbanks notase un carraspeo enredado en su garganta. Afortunadamente, la conversación siguió fluyendo, esta vez por otros asuntos a los que sí podía dar respuesta.

Sí, lo es — siguió la marcha de Christopher por el rabillo del ojo y no pudo evitar una punzada en el pecho —. El primer evento del condado al que tengo ocasión de acudir —. Se habían celebrado muchas fiestas cuando los Fairbanks todavía eran cuatro, pero las niñas no habían podido acudir por su corta edad —. No creo que me emparejen con nadie que conozca, y, de ser así, lo más probable es que mi acompañante no se acuerde de mí — sonrió y su gesto se amplió ante los cumplidos de la señorita hacia su amigo —. Oh, ¿de verdad? Cuando éramos pequeños no hacía más que pisarme los pies.

Edwin se echó a reír y Lilibet suspiró, aliviada. Algo tenía el menor de los Sinclair que conseguía hacer las situaciones sociales más livianas para cualquiera que tuviera el gusto de disfrutar de su compañía.

¿Debería ir a por una cinta? — comentó al darse cuenta de que otras damas se habían acercado a ellos.

Yo te la traeré, Lilibet — Edwin se adelantó a ella.

Gracias — respondió antes de volver a mirar a la señorita Brydges —. ¿Se conocen desde hace mucho?




You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :
Mar Feb 15, 2022 3:47 pm por Timelady
Una velada prometedora
Evento social
Tal y como había supuesto, su llegada había sido el detonante de presentaciones entre Lilibet y la señorita Brydges, que no tardó en comenzar a desplegar sus cegadores encantos frente a ellos. No cabía duda en que era llamativa en cada uno de sus ensayados gestos y se esforzaba porque su presencia no pasara desapercibida.

No le pasó por alto la mirada que dirigía a ambos y casi podía ver cómo los engranajes de su mente comenzaban a dar vueltas a una idea que no deseaba que fuera pregonando por ahí sobre su relación con la señorita Fairbanks.
Fue este el motivo por el que decidió abandonar la compañía de la joven, la señorita Brydges y su propio hermano para hacerse con una de las dichosas cintas.

Aguardó su turno tras un caballero al que saludó educadamente cuando le cedió el paso y el criado le tendió con suma educación y delicadeza una cinta, deseándole suerte con su pareja. Basta decir que el comentario le pareció de un terrible gusto.

Sin duda, de no ser porque al tomar aquella cinta adquiría una responsabilidad para con una dama que estaría esperando pareja para un baile, se marcharía hacia los jardines hasta que pasara un buen rato. Y eso por no hablar de cómo sería el viaje de vuelta si los incisivos ojos de su madre no le veían entre las parejas, seguramente para ver quién era la dama que le acompañaba y empezar a hacer sus propios cálculos sobre el futuro. La facilidad con que le imaginaba una vida junto a cualquier dama le dejaba pasmado.





Una velada prometedora DTpeCbz
Nothing is true, everything is permitted
Timelady
Timelady
Medusa - Nivel 6
Timelady
Timelady
8674Mensajes :
584Reputación :
Dom Feb 27, 2022 8:13 am por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
Edwin se alejó del lado de las damas, sabiendo que la una en la otra encontrarían una buena compañía, y regresó al lugar donde los criados continuaban repartiendo las cintas. Ya había más invitados tratando de hacerse con una de ellas. Las risitas habían dejado paso a silencios expectantes y susurros discordantes. Al joven Sinclair lo sorprendió encontrarse con su hermano allí, observando el puesto de los criados.

¿Ocurre algo? — inquirió al acercarse a él. Con la cercanía pudo ver que llevaba las manos vacías, por lo que no había cogido todavía ninguna cinta. — ¿Todavía no te han dado una cinta? ¿O es que no has querido cogerla?

Tenía la sensación de que lo segundo era más probable que lo primero. Se aproximó al responsable de repartir las cintas para las damas y, excusándose en que estaba allí para entregarle una cinta a una amiga, pudo obtener el retal de tela que le daría a Lilibet. Ni siquiera se fijó en el color de la tela. Volvió al lado de su hermano para ver si había logrado dar el paso.

¿Tienes ya tu cinta? — Lo vio con el puño cerrado y supuso que así era. — Será mejor que volvamos.

Regresaron junto a Lilibet y Marguerite, que habían continuado charlando animadamente en su ausencia. A Edwin le alegró comprobar que su amiga se las arreglaba bien sin él.

Ya estamos aquí — anunció con fingida solemnidad.

¿Tenéis las cintas?

— replicó Edwin, mirando la cinta que llevaba en la mano para ella por vez primera. Era de un intenso color verde, como la suya propia. Lanzó un rápido vistazo a su hermano, que parecía al borde del colapso, y vio un destello claro asomándose entre sus dedos —. ¿De qué color es la tuya, Chris? — lo preguntó aunque tenía la sensación de que ya conocía la respuesta.




You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :
Dom Feb 27, 2022 11:47 am por Timelady
Una velada prometedora
Evento social

Margerite encontraba un enorme deleite en hacer que a otras muchachas se les encendieran las mejillas. Y aunque generalmente le causaba mayor regocijo hacerlo al dejarlas en evidencia de algún modo, se contentó con ser gentil con la señorita Fairbanks ya que no daba la impresión de que fuera a tener la osadía de ponerse en su contra en modo alguno.
Al contrario, parecía una joven educada y cordial.
Quizá por eso fuera del agrado del mayor de los Sinclair.

O puede que fuera por la inexplicable falta de pretensiones respecto al baile.
Tanto ella, para sus adentros, como cualquier otra de las jóvenes en la sala estaban deseosas de conocer a su misterioso acompañante de baile con la excitante intención de añadirlo a la lista de pretendientes.
En cambio, la dulce Lilibet parecía tan tranquila y alejada de esas intrigas que casi despertaba su instinto protector. Y eso que no creía que lo tuviera.

Edwin tuvo la amabilidad de ir a recoger una cinta por ella y dejarlas hablando. Momento que aprovechó la señorita Fairbanks para preguntar por la relación que existía entre ella y los dos hermanos.
- Oh, lo cierto es que es inevitable, ya sabe que todas las familias en nuestro condado se conocen, y sin duda nuestras madres se preocupan de estar alerta a los posibles pretendientes a los que debemos mostrar interés. -Expuso, suponiendo que a pesar de la inocencia de la joven, su madre sí estaría al tanto de ese tipo de cuestiones.- En nuestro caso, además, el señor Sinclair tiene acciones en un negocio perteneciente a mi familia en el norte. Y tanto mi hermano como Christopher son dados a coincidir en estos eventos y hablar largo y tendido sobre el asunto. -No pudo reprimir el suspiro de hastío.- Cuando se da esta situación y no tenemos otra escapatoria, Edwin suele intentar crear una conversación más distendida para que no me quede dormida. -Se atrevió a bromear, si bien no era del todo falso.- Pero son las menos, la verdad. Aunque les tengo en buena consideración.

No tardaron mucho, de todos modos, en regresar los caballeros.
Los ojos de Margerite fueron, rápidamente a comprobar los colores que portaban las cintas. Pudo ver fácilmente que Edwin había traído una cinta de su mismo color para Lilibet, cosa que la hizo pensar que había tenido interés en ser su pareja de baile.
Mientras que Christopher no portaba la suya a la vista.

Pero ante la pregunta de su hermano abrió el puño que tenía cerrado.
Margerite apartó la mirada de inmediato. ¡Maldita fuera su suerte!
Una velada compartida con aquel caballero y se marchitaría como una rosa bajo el sol del verano.




Una velada prometedora DTpeCbz
Nothing is true, everything is permitted
Timelady
Timelady
Medusa - Nivel 6
Timelady
Timelady
8674Mensajes :
584Reputación :
Mar Mar 08, 2022 12:21 pm por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
Edwin se fijó en la cinta que asomaba en el puño de su hermano. Era de un color claro, rosáceo. A la luz del día se convertiría en el precioso color lila que le habían asignado a la señorita Brydges.

Entonces, los engranajes de su retorcida mente comenzaron a girar, y antes de que cualquiera de los presentes pudiera reaccionar, fingió un terrible descuido.

Ah, no — cerró los ojos y actuó el estar devanándose los sesos buceando en sus recuerdos —. Os ruego que me disculpéis, de verdad, no sé dónde tengo la cabeza —. Ante la perpleja mirada del resto de sus acompañantes, se apresuró a hacer las explicaciones pertinentes, que acompañó de unas muy convincentes pausas, tonalidades y cadencias que habrían podido engañar a cualquiera —. Mientras no estabais, la señorita Brydges y yo nos acercamos a por vuestras cintas — la miró con una aparente tranquilidad, aunque sabía que de ella dependía que sobreviviera la farsa —. Con esta encantadora charla se me ha olvidado por completo entregároslas, ¡qué despiste! — concluyó con una sonrisa arrebatadora.

Ninguno de ellos tuvo tiempo de decir nada. Edwin se acercó a Chris para obtener su cinta y al detenerse frente a Marguerite le dedicó un guiño hecho con tal naturalidad que para cualquier otra persona hubiera podido pasar desapercibido. Acarició su fina muñeca, donde reposaba su cinta, y la desanudó con presteza. Sobre su mano dejó la cinta oscura. Entonces, sin que el resto lo viera, hizo el recuento de las telas que tenía en su haber.

Esta es la tuya, Chris — le entregó de nuevo la cinta lila, esperando que ni se hubiera dado cuenta de que era la que ya tenía, y él se quedó con la que era de color verde oscuro, que se anudó a la muñeca, haciéndola visible para todos los demás —. La tuya la tiene la señorita Brydges, Lilibet, yo no podía cogerla — le explicó, esperando el beneplácito de su encantadora compañera.





You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :
Sáb Mar 12, 2022 4:31 pm por Timelady
Una velada prometedora
Evento social

La mente de la morena intentaba encontrar un modo de liberarse de la condena que aquella noche le deparaba. No es que el mayor de los Sinclair fuera el peor de los hombres, pero no podía faltar a la verdad y decir que deseaba padecer el enorme aburrimiento que aquel hombre era capaz de provocarle.

Discretamente había llevado su muñeca atrás, dejando que su vestido la cubriera para que no fuera vista por los ojos de sus acompañantes.
Aún estaba pensando cuando la sorprendió la voz y el actuar de Edwin.
Le miró con extrañeza, especialmente cuando la mencionó como si hubiera hecho algo a lo que era completamente ajena. Pero comprendió por su mirada que cuanto menos debía relajar su expresión, sobre todo a vista de que sus otros dos acompañantes la miraban. Asintió levemente, con una sonrisa sutil, pero sin perder de vista los movimientos del joven Sinclair.

Le miró frente a sí y notó cómo sus dedos rozaban su muñeca para desatar la cinta que quedaba sobre ésta. Un gesto que la habría hecho enrojecer si no se estuviera concentrando en no dejar que se notara aquella falsa, dada la conveniencia de la misma.
Una vez estuvieron repartidas las de los caballeros, Margerite se fijó en que en sus manos quedaba la elección.

- Aquí tenéis, querida. -Dijo a la señorita Fairbanks, que ajena a todo aceptó la cinta lavanda que hasta hacía unos instantes rodeaba su muñeca.- Estoy segura de que los apuestos Sincair serán tan gentiles de auxiliarnos en la tarea de anudarla en nuestra muñeca, ¿verdad, caballeros? -Se giró hacia Edwin, ofreciéndole la cinta y su mano para que pudiera atarla. Dejando que la dulce Lilibet hiciera lo propio con Christopher.
Intercambió una mirada con el caballero frente a ella a quien deseaba agradecerle el maravilloso favor que le había hecho, pero también preguntar las razones que le habían llevado a ello. No deseaba dejarse llevar por la fantasía de que había algún interés por ser su pareja de baile aquella noche, aunque no le sería desagradable en absoluto.

- ¡Oh! ¿No es una encantadora coincidencia? -Preguntó a los otros dos.- Que hayáis quedado emparejados en esta velada. -Anunció, por si no se habían percatado aún de la maestral jugada que habían realizado y fingiendo que ella tampoco era del todo consciente de que la cinta que resaltaba sobre su guante coincidía a la perfección con la de Edwin.

Parecía más interesante ver las reacciones ajenas, la mirada huidiza de Christopher era demasiado interesante como para dejarla pasar.




Una velada prometedora DTpeCbz
Nothing is true, everything is permitted
Timelady
Timelady
Medusa - Nivel 6
Timelady
Timelady
8674Mensajes :
584Reputación :
Dom Mar 13, 2022 6:46 am por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
Lilibet escuchó con atención a su improvisada compañera de velada. Le resultaba agradable poder charlar con una doncella así de amable, puesto que si bien no tenía queja de las distendidas conversaciones que solía mantener con Edwin, de vez en cuando estaba bien contar con el punto de vista de una joven de su misma condición. La señorita Brydges, eso sí, parecía más diestra en los asuntos de la alta sociedad. Manejaba con gracia los temas que iban surgiendo en su charla y daba la impresión de estar bien enterada de lo que ocurría a su alrededor.

Sí, sabe cómo hacer llevadera cualquier eventualidad — coincidió con una sonrisa al respecto de las habilidades de Edwin para la conversación.

Pronto regresaron los hermanos Sinclair con las cintas para el baile. Lilibet se fijó en que el rostro de Edwin parecía resplandecer al lado del de Christopher, que había adquirido un ligero tono cenizo que combinaba a la perfección con un gesto adusto que la joven Fairbanks interpretó como cierta preocupación por la combinación de colores que traería cada uno en las manos.

Edwin quiso ver la cinta que su hermano traía en las manos y parecía que al interpelado le costó horrores abrir la mano para dejar al descubierto una bonita, sedosa y brillante tela lavanda. «¡Oh, qué bonita!», pensó Lilibet. Antes de que pudiera verbalizar su opinión sobre ella, el menor de los Sinclair intervino, explicando un descuido.

Oh, ¡vaya! — Siguió la confusión de las cintas sin demasiado cuidado, puesto que no tenía motivos para desconfiar de su amigo, y aceptó de buena gana la cinta lila que le ofreció la señorita Brydges cuando llegó el momento. — Gracias.

Era tan suave al tacto como la había imaginado. Se deslizaba entre sus dedos. Si hubiese sido de otro color, habría podido confundirse con agua cayendo por entre las rocas. Lilibet la observó con una sonrisa en los labios.

Ah, sí, claro — imitó a la señorita Brydges y le ofreció la cinta a Chris —. Es un poco resbaladiza — le advirtió, ofreciéndole su muñeca. De hecho, el primer intento del mayor de los Sinclair para anudársela fracasaría —. No pasa nada — convino ella, sosteniendo uno de los extremos de la cinta para que le resultase más sencillo. Una vez conseguido, Lilibet sostuvo por un instante la mano de Christopher, a modo de agradecimiento —. ¿De verdad? — replicó la joven a su contraparte, fijándose por primera vez en el color de la cinta del hermano de Edwin. — ¡Oh! — Por un instante le faltó el aliento. La sorpresa se convirtió en un profundo alivio cuando se dio cuenta de que no bailaría con un desconocido.




You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :
Dom Mar 27, 2022 3:07 pm por Timelady
Una velada prometedora
Evento social
A Christopher le resultaba del todo imposible pensar en aquella situación como algo de lo que se pudiera sacar algún provecho, mucho menos disfrutar lo más mínimo. Pero no tenía sentido quejarse en voz alta de su incomodidad con respecto a algo en lo que no tenía ningún tipo de control estando rodeado de su hermano y dos damas. Por no hablar de que no deseaba empañar la buena imagen que la señorita Fairbanks tenía de su persona.

Así pues, abrió la mano solo para que Edwin expresara que había una confusión en todo ese asunto. Christopher dejó que su hermano actuase a placer, pero no le pasó desapercibido el detalle de que si él tenía su cinta con anterioridad, ahora debía sobrar una.
Tenía tan poco interés en aquella charada que ni siquiera le detuvo cuando le devolvió exactamente la misma cinta que él había recibido del sirviente, a no ser que hubiera varias de colores similares, debía ser la misma.
Pero tampoco sería la primera vez que no entendiese alguna de las invenciones de Edwin.

Se la anudó ala muñeca con algo de dificultad, sin fijarse demasiado en los movimientos de las damas, hasta que escuchó la ocurrencia de la señorita Brydges y se encontró con la tarea de auxiliar a Lilibet con su lazada.- Lo lamento. -Pronunció, cuando el primer intento de anudarla fracasó. Sus dedos no estaban acostumbrados a tareas tan delicadas. Gracias a su ayuda logró finalmente concluir el nudo, solo para que de nuevo la amiga de su hermano le sacara de sus cavilaciones señalando que el destino le había emparejado a la señorita Fairbanks.
Ciertamente no había sido consciente de que sus cintas coincidían a pesar de haber anudado ambas.

- Sin duda, es una agradable coincidencia. -Estuvo de acuerdo con la joven de oscuros cabellos, dedicando una sutil sonrisa a Lilibet.- Será un placer compartir esta velada con vos, señorita Fairbanks. -Expuso con una educada inclinación. De algún modo, se sentía mejor al no tener que compartir la velada con una completa, e insufrible, desconocida. Además, quizá así se frenarían las inclinaciones casamenteras de su madre.

No obstante, alzó una ceja al fijarse en otro detalle similar al mirar a su hermano y Lady Brydges.- Resulta curioso también que vuestras cintas coincidan de igual modo. -Comentó por su parte. Se preguntaba ahora cómo es que no habían notado los colores de las cintas que poseían antes.
Sin embargo, prefirió no llamar la atención sobre eso.





Una velada prometedora DTpeCbz
Nothing is true, everything is permitted
Timelady
Timelady
Medusa - Nivel 6
Timelady
Timelady
8674Mensajes :
584Reputación :
Miér Abr 06, 2022 7:38 am por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
Edwin había dado un salto de fe confiándole a la señorita Brydges el éxito de su farsa. En sus labios floreció una sonrisa cuando aquella encantadora dama escogió para ellos la opción más adecuada. El joven Sinclair se sentía como un chiquillo habiendo completado la mejor de sus travesuras.

Oh, por supuesto, ¡faltaría más! — replicó con presteza, posicionándose de nuevo frente a su recién designada compañera de velada para llevar a cabo su tarea. Edwin deslizó los dedos por la muñeca de la señorita Brydges. Tenía la piel tan suave como las escurridizas cintas con las que se juntaba a los compañeros de baile. Durante un instante se detuvo para contemplar los detallados fruncidos y bordados que adornaban la manga de su vestido. — Esta cinta os favorece más — le susurró en confidencia terminando de ajustársela.

¡Qué desperdicio habría sido de cualquier otra manera! Edwin Sinclair no habría podido llamarse a sí mismo “caballero” de no haber acudido al rescate de una dama en apuros. El hecho de que ello pusiera en un aprieto a su hermano era solo una simpatiquísima coincidencia. Christopher tampoco debería quejarse, pensó él. Al menos había quedado emparejado con la única dama que lo soportaba.

Encantador, ¡encantador! — asintió con entusiasmo y pomposidad a partes iguales. — Hoy los Sinclair están de suerte, no cabe duda — antes de que Chris siguiera atando cabos sobre la curiosa distribución de las cintas, Edwin tomó la delantera —. Ahora que hemos encontrado a nuestras compañeras de baile, creo que es el momento de comenzar a disfrutar de la velada junto a ellas, ¿no te parece, hermano? — le ofreció el brazo a la señorita Brydges con su mejor sonrisa. — Si tenéis la bondad de acompañarme…





You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :
Dom Abr 10, 2022 3:12 pm por Timelady
Una velada prometedora
Evento social

Margerite no podía negar que disfrutó y mucho del momento en que tanto Lilibet como Christopher fueron conscientes de que iban a tener que hacerse compañía mutuamente. Y le pareció adivinar cierto alivio en ambos, cosa que indicaba que no se había equivocado al suponer que encontraban la compañía del otro agradable.

El mayor de los Sinclair no parecía, sin embargo, tan centrado en su pareja como cabría de esperar y se percató de que, tras su jugada, ahora ellos también quedaban emparejados y era curioso que no hubieran sido conscientes hasta aquel mismo momento.- Una espléndida coincidencia, sin duda. -Añadió ella al comentario de Edwin, con una radiante sonrisa como broche perfecto a sus palabras.

Sonrisa que mantuvo cuando el joven tuvo a bien hacer notar la buena fortuna que habían tenido en aquella ocasión. Fortuna la suya, desde luego, de haber podido contar con la complicidad del Sinclair para así librarse de compartir velada con su hermano. Tenía mucho que agradecerle, desde luego, por aquel juego que había desencadenado.

- Por supuesto, Señor Sinclair, será un auténtico placer acompañaros. -Respondió ella, encantada ante las galanterías que recibía, enlazando su brazo con el del caballero y esperando a que él iniciara la marcha que les permitiera alejarse un poco de la otra pareja.

Habiendo dado una cantidad de pasos aceptables que les mezclaban entre los asistentes, decidió por fin preguntar directamente por el motivo de aquella pequeña diablura que habían llevado a cabo.- Si bien agradezco más de lo que sería educado expresar el cambio de pareja. Espero que consintáis en decirme si había algún interés especial en que vuestro hermano y la señorita Fairbanks compartieran velada. Hasta ahora creía que la teníais en gran estima. -No habían pasado desapercibidas las muestras de afecto mostradas desde que la familia regresara a la zona, así que todo resultaba aún más curioso para una mente como la de la joven Brydges.




Una velada prometedora DTpeCbz
Nothing is true, everything is permitted
Timelady
Timelady
Medusa - Nivel 6
Timelady
Timelady
8674Mensajes :
584Reputación :
Mar Abr 19, 2022 1:43 pm por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
Lilibet había tratado de dominar la inquietud que le produjo averiguar de qué modo se distribuirían las parejas en el baile de los Denham. Tal y como le había dicho su madre, trató de ver en ello una oportunidad para conocer a otro noble caballero del condado con el que tal vez disfrutaría de una velada encantadora, mas había una ligera zozobra dentro de ella que no se disipó hasta no darse cuenta de que compartía con el mayor de los Sinclair el aspecto de las cintas que los unirían durante esa jornada. La joven Fairbaks sintió que la fortuna le había sonreído de la misma manera que lo hacía su nuevo compañero de baile.

El placer será mío — respondió a su gesto de igual forma y dejó en su rostro la evidencia de su alegría.

Siguió con la mirada la vista de Christopher y estudió la coincidencia observada con cierta curiosidad. En las muñecas de la señorita Brydges y del menor de los Sinclair brillaba el mismo tipo de tela oscura.

Oh, pues es verdad — Lilibet pensó que aquel color combinaba mejor con la gama cromática que usaba la otra dama. Parecía haberse hecho a medida para ella. Era una mujer hermosa, de eso no tenía dudas, y la amplia sonrisa que le iluminaba el rostro brillaba con tal intesidad que la hacía parecer más joven de lo que ya era. La señorita Fairbanks no pudo evitar contagiarse de parte de su alegría. Alzó una mano para despedir a la pareja —. Qué curioso, de verdad — comentó viendo cómo se perdían entre el gentío que ya empezaba a buscarse a través de las cintas —. Creo que vamos a tardar un tiempo en volver a verlos — la mirada paseó por el resto de los asistentes al evento y regresó al rostro de su caballero —. Ay, verdaderamente me alegro de que seáis hoy mi acompañante — terminó confesándole moderando su tono para que no se escapara de su conversación.




You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :
Sáb Mayo 21, 2022 6:15 am por Timelady
Una velada prometedora
Evento social
El mayor de los Sinclair no dejaba de tener la sensación de que se estaba perdiendo algo. Cosa no tan extraña si tenía en cuenta que se trataba de Edwin, y algo le decía que la señorita Brydges tenía también ese tipo de caracter apropiado para los enredos.
Pero lo cierto es que no tenía deseos de hacer ninguna reclamación ya que, aunque no lo expresara abiertamente, se sentía más que satisfecho ante la idea de compartir la velada como la hermosa señorita Fairbanks.

Se despidió de ambos con una ligera inclinación y, al quedarse a solas con Lilibet, tuvo la cortesía de ofrecerle su brazo para caminar por la sala en dirección a una de las mesas donde estaban sirviendo copas de limonada.
Las palabras de la dama le hicieron asentir.

- Ciertamente, algo me dice que van a estar entretenidos. -Pronunció, sin dejar ver que a fe suya el destino les había emparejado con gran tino. Como quizá también debía haber pasado con él. No obstante, se sorprendió al escuchar a la señorita Fairbanks expresar abiertamente la alegría que le suponía tenerle como pareja en aquella velada.
Trató de recomponerse rápidamente, no dejando que ese calor que le subía al rostro fuera notable en sus gestos- Creo que puedo decir lo mismo, señorita Fairbanks. -Dejó escapar con una sutil sonrisa.- Si bien entiendo que en vuestro caso se deba a que os sentís más tranquila en compañía de alguien conocido. -No cabía la posibilidad de pensar de otra manera, por supuesto.- Tampoco a mí me resultaba agradable dejar en manos del azar mi compañía esta noche; mas, al parecer, no tenía de qué preocuparme.





Una velada prometedora DTpeCbz
Nothing is true, everything is permitted
Timelady
Timelady
Medusa - Nivel 6
Timelady
Timelady
8674Mensajes :
584Reputación :
Dom Mayo 22, 2022 3:35 pm por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
La señorita Brydges no se demoró en aceptar su propuesta. El joven la condujo con paso firme entre el gentío. Por la cornisa de los ojos la veía mirarlo con el gesto colmado de curiosidad. Edwin sonrió ante su elaborado intento de averiguar sus intenciones sin olvidarse de los protocolos.

Oh, claro que sí — lanzó una última mirada a su alrededor para asegurarse de que habían puesto distancia suficiente entre su conversación y las decenas de oídos indiscretos que habría allí buscando un escándalo que comentar en el salón parroquial —. Lilibet es una mujer extraordinaria, de excelente carácter y una bondad que todavía me sorprende — le explicó al tiempo que se ponía frente a ella para comenzar el baile —. No me importa deciros que la amo, al igual que no me importa que el resto del contado sepa lo feliz que me hace que haya regresado, pero la amo de una manera que tal vez no todo el mundo comprenda — colocó una mano en la espalda de la señorita Brydges y la otra para recibir la suya —. Ah, ¡es tan simplona la concepción del amor que se maneja por aquí! — suspiró. — Me resulta tan insultante la banalización de un sentimiento tan complejo… No quiero aburriros con una peroata sobre mi opinión al respecto, pero sí os diré que amo a Lilibet Fairbanks de la misma manera que amaría a una hermana, si la tuviera, y que esta travesura nuestra no la he ideado pensando en ella.

La música comenzó a sonar sobre las conversaciones que se entrelazaban en el salón de baile. Los anfitriones del evento no habían escatimado en gastos, la banda encargada de amenizar la velada interpretaba la pieza inicial con una maestría digna de admirar. Edwin y su compañera se deslizaban por la pista de tal manera que cualquiera que no se fijase bien podría decir que flotaban sobre ella.

Me parecía una tragedia dejar que una joven como vos pasase la velada junto a mi hermano — retomó la conversación como si nunca se hubiese detenido —. La señorita Fairbanks me perdonará el haberla dejado con un compañero de baile con dos pies izquierdos, ¿pero lo haríais vos? — arqueó levemente las cejas. — Yo, desde luego, no lo haría estando en vuestra posición. ¡Qué desperdicio, condenaros a una fiesta sin conversación! Espero que disculpéis mi vanidad al creer que estaríais mejor conmigo, pero no podía dejaros en manos de tan torpe destino.





You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :
Sáb Mayo 28, 2022 7:58 am por Timelady
Una velada prometedora
Evento social

Se alegró de no haberse equivocado al suponer que su compañero sería tan honesto como creativo a la hora de elaborar historias para los demás. Edwin en lugar de negarle el gusto de saber los motivos de aquel juego quiso explicárselo, cosa que apreció.

Asintió a las palabras que decía sobre la señorita Fairbanks. No había tenido mucho tiempo para conocerla, pero la primera impresión había sido encantadora. Una joven dama inocente y dulce, con buen corazón... no como esas otras que estaban dispuestas a arrojarte a los leones si creían que te encontrabas en el camino de una mirada.

Pero sí debía admitir que escuchar que el joven Sinclair amaba a la dama despertó la sorpresa de su mirada. Ciertamente no le parecía un gesto de amor el que la hubiera dejado en compañía de su hermano mayor, prefiriéndola a ella en esa velada. Mas atendiendo la explicación comprendió que no era el tipo de amor que había supuesto.
El caballero hablaba del tema con una pasión que le pareció insólita y admirable, una comprensión del amor más allá de las barreras románticas parecía portar una belleza y pureza mayor al concepto. Hasta el punto de que se preguntaba si alguien podría decir quererla de un modo semejante a ella.

Al finalizar, se podía apreciar una sonrisa dulce en el rostro de la joven, que se volvió más divertida al escuchar que no había hecho aquel cambio por Lilibet. Bien cierto era que no había actuado en su favor pese al cariño que decía tenerle.
Pero no pudo expresarlo ya que la música comenzó a sonar y ellos debían seguir los pasos de baile que, de momento, les mantenían alejados.
Tal como había supuesto en su conversación con la señorita Fairbanks, Edwin resultaba un compañero de baile ideal. No podía negar que se alegraba de poder por fin comprobarlo con sus propios ojos, dado que hasta el momento no había tenido ocasión.

Cuando los pasos volvieron a reunirles, escuchó que no lo había hecho en favor de Lilibet, sino en el suyo. Sonrió divertida al escucharle y le dedicó una mirada muy expresiva como respuesta a aquella pregunta que parecía retórica sobre si le habría perdonado de haberla abandonado en tal desventajosa situación.

- No creo que sea vanidad, sino honestidad. Ambos conocemos a vuestro hermano y ninguno de los dos habría disfrutado de una velada de forzada compañía. -Respondió dándole la razón en que era una compañía preferente sin duda alguna.- Y es muy cierto que nuestra floreciente amistad se habría visto terriblemente dañada si me hubierais abandonado en un trance semejante. Habríais tenido que hacer muchos méritos para lograr mi perdón. -Lo cual, según se mirase, tampoco era tan malo. Si es que despertaba su interés por mejorar la relación, claro.

Los pasos volvieron a alejarles momentáneamente, pero pronto se reunieron.- Así pues, a pesar de que lamento que la señorita Fairbanks sea una víctima de las circunstancias, no pudo sino agradeceros que hayáis salido en mi ayuda. -Inclinó ligeramente la cabeza a pesar de que no era parte de la danza que ejecutaban, sin que esta se viera alterada en lo más mínimo por el leve cambio.- Si bien ahora habré de encontrar el modo de compensaros. -Añadió, dejando una leve pausa tras sus palabras.- Quizá siendo la mejor compañía que podáis desear esta velada. -Sonrió encantadora.




Una velada prometedora DTpeCbz
Nothing is true, everything is permitted
Timelady
Timelady
Medusa - Nivel 6
Timelady
Timelady
8674Mensajes :
584Reputación :
Miér Jun 01, 2022 1:40 am por Mahariel
Una velada prometedora
Evento social
Lilibet estaba segura de que no sabría nada más de Edwin y de la señorita Brydges hasta que no hubiese concluido la jornada. Dudaba hasta de volver a verlos al término de la velada. El menor de los Sinclair sabía cómo eludir el transcurso de las horas cuando se encontraba en la buena compañía de una dama.

La señorita Fairbanks suspiró divertida antes de apartar la vista de la estela que había dejado la peculiar pareja para centrarse en su acompañante. ¿Qué clase de educación habría recibido si se pasase una encantadora velada con un perfecto caballero inglés charlando sobre las aristas de la personalidad de su hermano? Christopher Sinclair no se merecía ese trato. La joven le dedicó una última sonrisa cómplice antes de cambiar de tercio su conversación.

¿Creéis que deberíamos ir a otra parte? — inquirió, observando los remolinos de gente que comenzaban a formarse a su alrededor. — Tal vez aquí tengamos alguna complicación con tan poco espacio — suspiró —. Hace tiempo que no tenía ocasión de bailar en un evento como este, así que os ruego que me disculpéis si me sentís más torpe de lo debido.

Aquello era cierto, pero no del todo. La verdad es que aquel era el primero de las galas a la que asistían los Fairbanks en toda una eternidad, mas Lilibet nunca había cesado de ensayar, aunque fuese en la intimidad de su hogar. Lo había dicho para que Christopher no se sintiese cohibido por ello.

¿Es eso la música ya sonando?




You are the shoal upon which I have shipwrecked my life... and I would do it again if you asked.
Hye Ri codes
Mahariel
Mahariel
User - Nivel 2
Mahariel
Mahariel
774Mensajes :
55Reputación :

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente


 
a